La experiencia de Tejiendo Caminos en la Sierra de Codésofrece un ejemplo claro de cómo afrontar la despoblación desde la cooperación entre municipios y el apoyo de las administraciones públicas. Los 17 municipios –dispersos– que participan en el proyecto partían de una situación preocupante con apenas 1.700 habitantes: habían perdido cerca de la mitad de su población en las tres últimas décadas y compartían problemas como el envejecimiento, la falta de vivienda disponible, las dificultades de movilidad y la escasez de oportunidades económicas.
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La respuesta: una estrategia conjunta que ha permitido poner en marcha más de 50 acciones relacionadas con vivienda, empleo, servicios, movilidad, digitalización y desarrollo local. Destacan la elaboración de censos de viviendas, parcelas y locales en desuso para facilitar su aprovechamiento, la creación de una Oficina de Repoblación, ayudas al emprendimiento, actividades de dinamización económica y cultural, la mejora de la conectividad digital mediante la extensión de la fibra óptica y servicios de movilidad como el bono taxi.
Muchas de estas iniciativas han sido diseñadas desde el propio territorio, con la participación de ayuntamientos, asociaciones y vecinos. El objetivo no era solo atraer población, sino mejorar la vida de quienes ya viven en la zona y reforzar los servicios y la actividad económica. Iniciativas que se construyen desde el propio territorio y que reflejan una visión moderna e innovadora del desarrollo rural. La inversión en despoblación (176 millones el año pasado según datos de Cohesión Territorial) da sus frutos.