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¿Vamos a un feudalismo... global?

Todos conocemos o hemos oído hablar del feudalismo, sistema político social que imperó en Europa del siglo XI al XV, más o menos. Una forma de vida que ha pasado a la historia como modelo de injusticia social y que nos ha dejado términos tan peyorativos como vasallaje o derecho de pernada. La sociedad la formaban por un lado los señores, que eran los dueños de las tierras, jueces, administradores y militares de su feudo y por el otro los vasallos, que la mayoría por no tener, no tenían ni bienes ni derecho alguno, que trabajaban las tierras de éstos y a los que entregaban su producción en concepto de censo o arriendo. De más está decir que estos señores, de la mano como no, de la Iglesia católica, oprimían al pueblo de tal manera que hacían que su vida hoy la consideremos poco menos que inhumana. La cuestión es. ¿Estamos volviendo al feudalismo? ¿Se vuelven a producir enormes diferencias sociales y aquellas distancias entre el pueblo y el poder? En la actualidad los señores feudales no llevan armadura, es probable que vistan de Armani. Como podemos considerar a los grandes capitalistas dedicados a la especulación financiera que de la mano de los poderosos lobbies (grupos de manipulación política), dominan gobiernos y pueblos controlando como otrora la justicia la economía y el poder militar. Y por otro lado los ciudadanos, empujando la moto de su democracia que nos han vendido, mientras vemos como se adueñan de nuestros bienes y hacen desaparecer día a día derechos sociales o laborales que tardaron siglos en lograrse y, sobre todo, cómo se apoderan de nuestras ilusiones y de nuestro futuro. Casi nos hace reír que un día pensáramos que los sindicatos pudieran defender los derechos de los trabajadores. Los políticos que estos nuevos señores feudales nos imponen o nos permiten votar, son correveidiles manipulados por ellos. El escenario es diferente, pero los personajes se parecen cada vez mas. Cualquier día veremos en el BOE, que ya no somos ciudadanos, que volvemos a ser llamados vasallos.