La posibilidad de vivir en un lugar histórico en medio de la Comarca de Pamplona es un privilegio al alcance de muy pocas personas. Ahora, uno de ellos está a la venta de nuevo, Villa Mirentxu, en la calle Serapio Huici de Villava-Atarrabia, tras haberse rebajado el precio inicial de hace unos años, 990.000 euros, hasta los 800.000 euros.
El portal inmobiliario Engel & Völkers lleva al menos desde 2023 con la venta de esta casa señorial blanca. Fue construida, según señala el portal, “por el maestro Pedro Arrieta por encargo de su propietario Daniel Ciga”.
Arrieta fue uno de los maestros de obras que trabajaron en esa época (finales del siglo XIX y principios del XX) en Pamplona, donde consta que en 1890 era concejal. Fue autor de varias viviendas en el Casco Viejo y el Ensanche, así como en la Comarca de Pamplona. Villa Mirentxu es una de las más interesantes y está protegida con Grado 1 en el Catálogo de Villava.
Construcción ecléctica, de estética historicista
Se trata de una construcción ecléctica, de estética historicista, característica de finales de siglo XIX y principios del siglo XX, según la describe el Catálogo de la localidad. En la composición de la fachada principal, orientada al suroeste, destaca la esbelta galería, a modo de solana.
La villa dispone de 7 dormitorios y tres baños, en planta principal, y primera, que suman 430 m2; un sótano de 188 m2, más bajo cubierta de 164 m2, junto con una terraza de 27 m2, se indica en el anuncio, en una parcela de 2.043 m2. La calle Serapio Huici de Villava, como lo fue también el Ensanche, alberga muchas de estas construcciones decimonónicas y de principios del XX.
De hecho, también están protegidas las viviendas colindantes de esta calle, por un lado la del número 5, construcción ecléctiva de influencia afrancesada, como también las villas de los números 9, 11 y 13 de Serapio Huici, estas de estilo regionalista.
Pero quizá las más edificaciones más conocidas sean los edificios Besta Jira y la Escuela de Peritos Agrícolas, justo en frente de Villa Mirentxu. De 1912, y obra ambos de José Yárnoz Larrosa, cuentan también con protección en Grado 1.