La Pamplona del alcalde Joaquín Viñas

10.02.2020 | 03:38

Gracias a la inteligencia, valentía y tenacidad del alcalde Joaquín Viñas Larrondo, Pamplona dejó de ser una fortaleza insalubre física y moralmente, plagada de cuarteles, conventos, seminarios y capillas, sin condiciones higiénicas para los y las vecinas más pobres.

Los proyectos de viviendas para trabajadores, la depuración del río Arga a su paso por Pamplona, así como el impulso para la construcción del Hospital Provincial de Barañáin y la Casa de Misericordia fueron sus grandes preocupaciones sociales.

2017 Proyecto Salesianos: devastación y desastre urbano

Ildefons Cerdà (1815-1876), ingeniero y urbanista catalán, fue quien diseñó, con visión de futuro, la trama urbana en red para la ciudad de Barcelona, tras derribar sus murallas en 1854. Otros proyectos de la burguesía catalana tenían una estructura jerárquica, imitando el ejemplo de París, el Vaticano en Roma y otras ciudades europeas, fiel reflejo de una ideología piramidal y centralista.

Barcelona en 1992, con motivo de los juegos olímpicos, siguió ampliando con éxito en la villa olímpica el trazado urbano diseñado por Cerdà; actualmente en el barrio industrial, obsoleto, del Poblenou, se está recuperando el mismo trazado en red, con el Plan 22@.

Pamplona puede enriquecer su trama histórica con el Proyecto Salesianos, integrando sus dos manzanas a las demás, recuperando el proyecto original del Ensanche en vez de construir cuatro brutales edificios (con gran impacto visual, dada la cercanía al parque de la Media Luna), imitando a una arquitectura neoyorkina y ajenos a nuestra cultura urbanística, desequilibrando la ratio (proporción entre el número de habitantes y los m2 de superficie), además del impacto medioambiental originado con la demolición de la edificación actual.

La aportación que el alcalde Joaquín Viñas (1868-1937) y el arquitecto Serapio Esparza (1880-1969) hicieron con el diseño del Segundo Ensanche (1916), no la destruyamos nosotros con actuaciones que en otro lugar tendrían su sentido, pero aquí están fuera de contexto.

Sin cambiar el actual uso de equipamiento docente, esta dotación escolar podría ser rehabilitada y acondicionada para el estudio de idiomas y/o centro administrativo de cualquier universidad, como se hizo en el Edificio Central de la Universidad de Barcelona. Con el derribo de las Escuelas Salesianas extinguen el recuerdo histórico de un emblemático lugar, casi centenario, en el que muchos antiguos alumnos recibimos formación y aprendimos un oficio.

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