En un futuro no lejano, la ecología en sus varios aspectos será el problema más grave que tendrá que solucionar Navarra. Gracias a nuestros mayores podemos gozar de unos bosques que tanto tienen que ver con lo ecológico, pero hoy vamos a necesitar un empujón más. No sé dónde leí que antiguamente los navarros antes de talar un árbol se ponían de rodillas ante él en señal de respeto, y además se veían obligados a plantar dos árboles nuevos. Hoy se admira a Navarra por el Irati, la selva más extensa de Europa tras la Selva Negra, o por nuestras sierras de Urbasa, Aralar o Andía. Sería importante tomar nuevas medidas como que el Gobierno de Navarra incentivase a los ayuntamientos que se esfuercen reforestando zonas de sus municipios. No hace mucho me decía un amigo que sería una gran iniciativa intentar, poco a poco, ir reforestando las Bardenas, incluso con la ayuda del Canal de Navarra. ¿Una utopía? A grandes problemas, grandes remedios. Navarra puede eso y mucho más. Sería sembrar para un futuro como lo hicieron nuestros mayores para nosotros. Una Navarra ecológica, el mejor regalo que podemos dejar a nuestros hijos. ¿Nos tomamos en serio este problema?