La propuesta de UPN para eliminar de la Constitución de 1978 la Disposición Transitoria Cuarta ha encontrado este lunes el rechazo de la mayoría del Parlamento de Navarra —el “órgano foral competente” que podría activar mecanismo que permitiría a Navarra decidir en referéndum su incorporación a la Comunidad Autónoma Vasca—. La Junta de Portavoces ha rechazado una declaración institucional presentada por los regionalistas in extremis, pocos minutos antes de que venciera el plazo para ello, y que solo contó con el apoyo de la derecha y la ultraderecha. 

El movimiento de UPN se produce, además, en paralelo a la iniciativa registrada por el partido en el Congreso de los Diputados para eliminar esta disposición de la Carta Magna, proponiendo una enmienda a una iniciativa del Parlamento de las Illes Balears para que Formentera pueda verse representada en el Senado. Un asunto totalmente ajeno a la Comunidad Foral que los regionalistas no han dudado en utilizar para quitar a la ciudadanía navarra su capacidad de decidir sobre un asunto por el que nunca ha sido preguntada.

La mayoría parlamentaria progresista salió ayer en tromba a criticar la iniciativa “oportunista” de UPN, en un momento en el que le cuesta marcar la agenda política. La portavoz socialista Ainhoa Unzu ha cargado contra la iniciativa presentada por UPN, que ha calificado de “auténtica aberración política contra el régimen foral”. “Dicen ser foralistas y se saltan a la torera nuestro autogobierno y que en Navarra se decida sobre Navarra. No ha habido ni un solo debate sobre este tema”, ha afirmado Unzu, que ha advertido de que el precedente que se abriría sería “peligrosísimo” porque supondría que Navarra deje de ser “sujeto político en las cuestiones que le afectan”.

Desde EH Bildu, el parlamentario Mikel Zabaleta ha considerado que la propuesta responde a una “iniciativa electoralista” y ha denunciado el uso de la declaración institucional como “instrumento de propaganda”. A su juicio, se trata de “un intento desesperado por marcar agenda política” por parte de un partido que “no tiene proyecto de futuro” y está “anclado al pasado”. “UPN es el ‘Cuéntame’ de la política navarra”, ha ironizado.

El portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, ha criticado que UPN haya planteado esta cuestión al margen de la ponencia parlamentaria que trabaja actualmente en la actualización del Amejoramiento del Fuero. A su juicio, la propuesta supone “quitar capacidad de decisión a la ciudadanía navarra”. “Es importante saber que si algún día la sociedad navarra quiere decidir algo sobre su futuro institucional pueda hacerlo democráticamente”, ha defendido.

En términos similares se ha expresado el portavoz de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, quien ha calificado el debate de “partidista, oportunista e interesado”. Guzmán ha defendido que la Transitoria Cuarta es “un mecanismo democrático” que no debería abolirse y ha señalado que el debate sobre el futuro institucional de Navarra debe abordarse en el marco de la ponencia sobre la reforma de la Lorafna. Además, ha advertido de que la iniciativa presentada por UPN en el Congreso supondría un “ataque a la bilateralidad entre Navarra y el Estado”.

Por su parte, el portavoz parlamentario de UPN, Javier Esparza, ha criticado con dureza la abstención de los socialistas y ha reprochado a los socialistas no haber fijado una posición política: “En algo tan importante y esencial el PSN no tiene posición política. No sabe si quiere cerrar la puerta a que Navarra se incorpore a Euskadi o si quiere dejarla abierta”. Esparza ha acusado al PSN de haber cambiado su postura histórica porque “cada día está más en brazos de EH Bildu”. “Para nosotros este socialismo no es de fiar porque puede vender cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder, y en ese cualquier cosa entra Navarra”, ha afirmado. El dirigente regionalista ha llegado a advertir de que Navarra ha dejado de ser “sujeto político” desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno central y ha insinuado que las decisiones sobre la comunidad se toman “en Madrid o en Bilbao”.

Finalmente, el portavoz de Vox, Emilio Jiménez, ha apoyado la derogación de la Transitoria Cuarta, aunque “de transitoria tiene muy poco”. El portavoz de la ultraderecha antiforalista recordó que tanto José María Aznar como Mariano Rajoy se comprometieron a suprimirla cuando contaban con mayorías parlamentarias.