Nos encontramos la mitad en libertad y la otra mitad secuestrados por el Estado de Israel. De quienes estamos libres, unos han conseguido esquivar el ataque y llegar a tierras griegas, mientras que otros hemos sido interceptados por los soldados después de ser tiroteados. Tras intentar esquivarles, nos han abordado y, por razones que desconocemos, han inutilizado nuestro barco y nos han dejado a la deriva.

En estos momentos estamos siendo remolcados por el barco Open Arms. Además, recuperamos las embarcaciones dejadas a la deriva, vacías tras el secuestro de sus tripulantes. Nos dirigimos hacia Creta para juntarnos con la flotilla en su totalidad.

Pensamos que ante la excepcionalidad de la situación es hora de tomar las calles, de movilizaciones generales y de interpelar a todos los agentes sociales, políticos y sindicales. Es momento de tensionar la situación y de señalar la complicidad que tienen varios de los agentes en Euskal Herria con el ente sionista. Nos parece importante profundizar en el boicot y subrayar también que somos capaces como pueblo para no depender de Israel en toda su extensión.

Asimismo, en este momento en el que existen muchísimas organizaciones que trabajan a favor del pueblo palestino, es necesaria la unidad. Debemos fijarnos más en lo que nos une que en lo que nos divide y salir a las calles para denunciar el atropello que está sufriendo el pueblo palestino y la flotilla.

Por último, recalcar la importancia de poner el foco en Palestina, donde realmente se está materializando un genocidio, y poner el foco en todos los pueblos oprimidos que de una u otra manera sufrimos las guerras del imperialismo. Por eso también es nuestro deber señalar con nombres y apellidos la complicidad y los cómplices, esos señores de la guerra que viven tranquilamente en Euskal Herria.