Osasuna también ganó en el partidazo del martes en el Parque de los Príncipes. Aunque los cinco goles del vencedor del encuentro los marcó el PSG, el hecho de que el Bayern se quedara con cero puntos UEFA acerca el escenario en el que la quinta plaza de La Liga habilite para disputar la Champions 2026/27 y que el resto de las plazas europeas se desplacen una posición hacia abajo. La quinta plaza es un asunto recurrente en el debate, pero no así las reglas que deciden su concesión “por rendimiento europeo”. La UEFA diseña y aplica los cálculos, pero la información aparece dispersa y hay que tener algo de paciencia para entenderla.

Con el nuevo formato de la Champions hay dos plazas adicionales, no asignadas inicialmente, para la temporada siguiente y se reparten como consecuencia del desempeño de los países en las competiciones durante la temporada actual. Una de las dos está ya virtualmente asignada a La Premier, que es inalcanzable, y la disputa por la otra está entre Liga y Bundesliga, más concretamente entre sus federaciones de fútbol, ya que la plaza no va al país ni a su liga, sino a su federación. Y ésta no puede decidir cómo asignarla, sino que debe concederse al siguiente equipo de sus competiciones nacionales que no haya obtenido plaza para la Champions.

En el momento de las competiciones en que nos encontramos, se pueden conseguir puntos por dos conceptos. El primero es el resultado del partido: 2 puntos por victoria y 1 punto por empate. El segundo es la bonificación por alcanzar la final: Champions (Atlético y Bayern), 1.5 puntos, Europa League (Friburgo), 1 punto y Conference League (Rayo), 0.5 puntos.

Los puntos se asignan a cada federación, pero divididos por la suma de equipos de cada una que han participado en las tres competiciones: ocho equipos de La Liga (1 entre 8, 0.125 por cada punto) y siete de la Bundesliga (1 entre 7, 0.143 por cada punto). El mayor peso de ésta hace que, teniendo en cuenta que la ventaja española actual ronda las dos décimas, se neutralizaría con dos puntos. Y la misma razón hace que, hasta cuatro puntos, el reparto es parejo y la hegemonía es para La Liga, pero por encima de cuatro, pasa a la Bundesliga y habría que conseguir un punto más que ellos para conseguir que el objetivo de que la quinta posición de La Liga garantice una plaza en la Champions League.

Puede parecer poca cosa, pero una plaza fue todo lo que separó a Osasuna de Europa el curso pasado. De haberse dado entonces este escenario, quizá hoy estaría peleando por llegar a una final continental, como el Rayo, un equipo de nivel comparable. Y esto no es poca cosa.

El autor es exfutbolista y profesor de la UPNA