Un camionero de nacionalidad polaca ha sido condenado por la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Pamplona por saltarse un stop en la carretera N-121 a su paso por Caparroso, provocar un grave accidente con dos heridos de consideración, y abandonar el lugar sin auxiliar a las víctimas.
Según consta en la sentencia dictada por la titular de la Plaza número 2 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Pamplona, el 12 de marzo de 2019, sobre las 9.30 horas, el acusado conducía un camión articulado de 18 metros de largo cuando llegó a un cruce en forma de glorieta abierta en el kilómetro 53,5 de la N-121 e ignoró por completo la señal de stop, incorporándose a la vía preferente sin llegar siquiera a reducir la velocidad.
El camión que circulaba en primer lugar logró frenar de emergencia, dejando más de 31 metros de huella de frenado, pero el vehículo que iba inmediatamente detrás, una camioneta en la que circulaban el conductor y otro varón como copiloto, no pudo evitar el impacto. El camionero de nacionalidad polaca continuó su marcha sin detenerse ni auxiliar a los heridos y fue interceptado por la Policía Foral en la autopista AP-15, a la altura de Imárcoain, aproximadamente 35 minutos después.
Ingresado en la UCI
El conductor de la furgoneta accidentada, de 45 años en el momento del accidente y representado por el abogado Francisco Javier Moreno-Vidal, sufrió fracturas abiertas en ambas piernas, cadera, pelvis y fémur, además de lesiones en tendones de la mano izquierda, y necesitó doce intervenciones quirúrgicas, pasó varios días en la UCI y estuvo 903 días en proceso de recuperación. Como secuelas permanentes arrastra importantes limitaciones de movilidad, necesita muletas para desplazarse y tiene reconocida una incapacidad laboral permanente total y un grado de discapacidad del 45%.
Por su parte, el copiloto, de 62 años, sufrió fracturas en tobillo y pie y una luxación, con complicaciones graves durante el ingreso, entre ellas un tromboembolismo pulmonar. Quedó con severas limitaciones de movilidad en el pie izquierdo, también precisa muletas y tiene reconocida igualmente incapacidad permanente total.
Abandonó el lugar del accidente
La magistrada condena al acusado a 9 meses de prisión por dos delitos de lesiones por imprudencia grave y a 6 meses adicionales por abandono del lugar del accidente, penas que quedan suspendidas durante dos años a condición de que no reincida y abone la responsabilidad civil. También pierde el permiso de conducir durante 12 meses en total.
En materia civil, el condenado y su aseguradora deberán indemnizar conjunta y solidariamente a las víctimas por un total que supera los 300.000 euros, deduciendo lo ya consignado: 231.867 euros para el conductor y 114.859 euros para el copiloto, asistido por el letrado Álvaro Canals.
La sentencia aplica una reducción del 10% en todas las indemnizaciones al apreciar que el conductor de la furgoneta no mantenía la distancia de seguridad suficiente, circunstancia que la jueza considera causa concurrente, aunque secundaria, del accidente. La causa principal, a su juicio, fue inequívocamente el saltarse el stop por parte del acusado.