La Flotilla Global Sumud, la ambiciosa misión humanitaria compuesta por 58 embarcaciones que partió rumbo a la Franja de Gaza, ha reportado este jueves la interceptación de 22 de sus barcos en aguas internacionales. La operación, según el rastreador de la propia organización, tuvo lugar en las proximidades de las costas griegas, en el área marítima que separa la península del Peloponeso y la isla de Creta. Entre los tripulantes viajaban dos navarros, Patxi Calleiras, bombero del parque de Oronoz y natural de Altsasu, y Luka Remiro, vecino de Bera.
Ante la gravedad de los hechos, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha activado de inmediato a la embajada en Israel para prestar asistencia a los 175 ciudadanos con pasaporte español capturados. La detención ha generado una fuerte reacción política y social, al producirse en aguas internacionales, lejos de la zona de exclusión militar.
El ministro israelí Gideon Saar ha afirmado que, en coordinación con el Gobierno de Grecia, los cautivos han sido trasladados a un buque israelí y desembarcarán en una playa de Creta "en las próximas horas", tal y como ha confirmado la delegación de Euskal Herria en la flotilla. Por otro lado, algunos de los detenidos se han declarado en huelga de hambre desde el momento de la intervención. En un vídeo difundido a través de redes sociales han exigido "su liberación, el fin del genocidio y el bloqueo que padece el pueblo palestino, así como la colaboración de empresas" con el ejecutivo de Israel.
El incidente se produjo este jueves, cuando Saar informó de la interceptación de una veintena de embarcaciones cerca de las costas de Grecia, a unos 1.200 kilómetros de la Franja de Gaza. Los responsables de la Flotilla han calificado la acción de "ilegal" y han denunciado mediante un comunicado que embarcaciones militares "rodearon la flota y amenazaron con secuestros y violencia", además de reportar incidentes con drones y barcos militares sospechosos.
Concentración
Desde la Comisión de Personal de Bomberos de Navarra / Nafarroako Suhiltzaileak han calificado la detención como un "secuestro" por parte del ejército israelí y han exigido la inmediata puesta en libertad de su compañero y del resto de activistas. En su escrito, denuncian el "genocidio" y la "limpieza étnica" que sufre el pueblo palestino y hacen un llamamiento a la movilización ciudadana.
Como muestra de apoyo, se han convocado concentraciones de solidaridad este mismo jueves, 30 de mayo, a las 18.00 horas frente a todos los parques de bomberos de la Comunidad Foral bajo los lemas Palestina askatu y Genozidioari STOP.
Israel confirma las interceptaciones
Aunque el Gobierno de Israel y sus Fuerzas de Defensa (FDI) no han emitido un comunicado oficial conjunto, las reacciones no se han hecho esperar. El enviado de Israel ante la ONU, Danny Danon, afirmó a través de la red social X que "otra flotilla provocadora fue interceptada antes de llegar" a su área de destino.
Por su parte, el diario israelí Haaretz ha confirmado en su portada, citando a oficiales de Defensa, que existe una "continua interceptación" de los navíos que integran la misión. Ante esta presión militar, muchas de las embarcaciones restantes han optado por recalcular su ruta para evitar nuevos enfrentamientos en alta mar.
Ayuda humanitaria para Palestina
La Flotilla Global Sumud zarpó el pasado domingo desde el puerto de Augusta (Italia) con el firme propósito de romper el bloqueo y entregar ayuda humanitaria a la población palestina en Gaza. La misión reivindica el carácter pacífico y civil de la expedición, amparándose en la necesidad urgente de suministros básicos para la Franja.
Sin embargo, las autoridades israelíes mantienen su política de bloqueo marítimo, alegando razones de seguridad y considerando este tipo de expediciones como actos de provocación política. El incidente de esta madrugada vuelve a situar el foco internacional sobre la legalidad de las intervenciones militares en aguas internacionales y la crítica situación que atraviesa el corredor humanitario hacia el enclave palestino.