Vascos que restan

10.02.2020 | 04:48

Se ha sabido que el PP vasco de Alfonso Alonso se ha lanzado a la búsqueda de acuerdos con Ciudadanos en Euskadi. Busca una coalición a la navarra, que podría llamarse "Vascos Suman" -¿No hay vascas?-. El intento, a priori fracasado por el cese del negociador naranja, va en la sintonía de Cs de no permitir que los liberales se mezclen (o diluyan) entre populares, los mismos que les comen buena parte del electorado. Navarra Suma sigue siendo el diamante donde se mira el PP, que resta importancia a importantes detalles.

El primero es que Navarra tiene su propio partido referente, UPN, quien siendo de la familia popular, tiene absoluta autonomía para decidir su estrategia. Un papel que el PP vasco no ha podido nunca soñar, ni siquiera con la fuerza de Mayor Oreja.

Asimismo, Ciudadanos no tiene representación por sí mismo en Hegoalde. Recordemos que este partido, que concurría solo a las elecciones, nunca obtuvo en Nafarroa representación directa. En la CAV ganó en su día un par de concejales y un juntero, que perdió durante la pasada legislatura. Es así que Cs se beneficia enormemente con Na+, quien le ha rendido tres escaños forales y una senadora. También el PP obtuvo senadora con la coalición, si bien sus resultados en solitario han sido muy escasos, y aún peor los del PP vasco, que en las últimas generales pasó de tener dos diputados por Bizkaia y Araba, con senador por esta última, a absolutamente nada.

Como se puede comprobar, la frustración del proyecto de Alonso responde más a una inteligente táctica de Albert Rivera, quien no ve, por resultados, capacidad de beneficiarse de una alianza fuera de Navarra. De ahí la decapitación de su negociador vasco. Asimismo, y sin quererlo, Rivera sitúa al líder del PP en buen lugar: es aquél quien ha buscado una fórmula conjunta, como quería Casado, pero es Ciudadanos quien le ha dado portazo.

Está por ver cuántos votos le quitarán Ciudadanos y Vox al PP Vasco, sabiendo además que Alonso no puede ni ver a Abascal, socio deseado para un PP español que por el momento no encuentra su sitio en la periferia.