Soy voluntario de Anasaps (Asociación Navarra para la Salud Mental) y el pasado año 2022 cumplimos 35 años intentando ayudar a las personas que sufren este problema y a sus familias.

Allá por el mes de marzo me dirigí a la Fundación Osasuna solicitando la posibilidad de ayuda (no económica) para dar mayor visibilidad a este problema que afecta a muchas personas. Lo que solicitaba es una simple fotografía después de un entrenamiento, de la plantilla de fútbol con algunos de nuestros asociados. En principio, me dijeron que sí pero me comentaron que era mejor cuando comenzase la nueva temporada (en agosto).

En esas fechas y en las posteriores me volví a dirigir nuevamente, contestándome que estaban muy ocupados y que nos llamarían. Llegó octubre (el 10 se celebra el Día Mundial de Salud Mental) y no obtuvimos noticia alguna; me dirigí de nuevo a ellos comentando que todavía estábamos a tiempo, puesto el 35 aniversario acababa con el año; tampoco hubo respuesta.

Me pregunto, si una fundación social se niega a una simple fotografía, ¿cuál es su cometido? O es que la salud mental igual no es de su interés.

El autor es voluntario de Anasaps