Osasuna no sacará más partido por el Chimy Ávila, después de haber explotado y exprimido casi todas las vías posibles para sacar rédito a la figura del argentino tras su venta al Real Betis en las últimas horas del mercado de invierno de 2024. En aquella ocasión, la entidad rojilla, transparente en todos sus comunicados de compra y venta de jugadores, desglosó la operación en 4 millones fijos, 700.000 euros en variables, un 10 % más de los derechos de Raúl García de Haro, de los que ya poseía el 65%, y la renuncia del argentino y sus agentes al porcentaje que tenían por contrato. Además, la operación incluyó un 20% de una futura plusvalía si el argentino era traspasado.

Esos 700.000 euros se dividieron en dos bloques de 22 partidos oficiales y 350.000 euros cada uno que terminaron en las arcas de la entidad rojilla. Sin embargo, y pese a restarle una temporada más de contrato con el club de las trece barras, el Chimy Ávila no cumplirá lo acordado, saldrá con la carta de libertad bajo el brazo y, por tanto, Osasuna se quedará sin cobrar por la única vía posible que le restaba del acuerdo alcanzado en 2024. El caso está en que el Betis, que ya intentó deshacerse, sin éxito, del argentino en ventanas de fichajes anteriores, y ahora va a ejecutar una cláusula a través de la cuál va a darle la carta de libertad al jugador a través de una 'irrisoria' compensación de 50.000 euros.

Así las cosas, el tiempo del delantero rosarino en Sevilla llegará a su fin después de 68 partidos disputados entre Liga, Copa del Rey, Conference League y Europa League, en los que ha conseguido un total de 8 goles.