En nuestro país presumimos mucho de la sanidad pública que poseemos, pero ¿qué hay de la salud mental? No quito el mérito a la cantidad de profesionales que hoy en día trabajan para salvar las vidas de los demás y no quiero compararnos con países como Estados Unidos, o menos aún con los países tercermundistas, que ojalá todos pusiéramos un poco de nuestra parte para que puedan salir adelante. A lo que iba, yo, que soy científica y me intereso especialmente por la salud, me voy directa a los números, pues los datos actuales de suicidios son alarmantes. Casi 4.000 personas se suicidaron solamente en España el último año, lo que significa que 11 personas al día se quitan la vida.
Estamos cansados de ver noticias como accidentes de coche, manifestaciones, elecciones… incluso imágenes de guerra, pero ¿dónde queda entonces esta información con unos números tan aterradores?
¿Qué puede hacer una persona que sufre de ansiedad, depresión o cualquier otro trastorno teniendo una lista de espera mínima de 2 meses para hablar con su referente? Si esto lo comparas con un infarto de miocardio, por ejemplo, si no le asisten en el momento corre el riesgo de muerte. Nos guste o no, nos encontramos en la misma situación que tarde o temprano llevará al mismo desenlace.
Desgraciadamente, no quiero ni hablar de plantearse una terapia privada, ya que es incompatible con la situación económica de la mayoría de las familias.
Además, me gustaría hablar de la estigmatización de estos temas. Nadie es culpable de sufrir este dolor emocional y todo el mundo tiene derecho a recibir un tratamiento.
Al igual que nadie juzga a alguien que se rompe una rodilla, nadie debería hacerlo con el funcionamiento psíquico de una persona.
Por esta parte, me gustaría dirigirme a personas con estos trastornos tan tabú por desgracia en la sociedad actual. No sintáis miedo, hablad y expresad lo que sentís, pero especialmente, por favor, pedid ayuda en el momento que la necesitéis. De verdad que hay salida, solo hay que ser fuertes y valientes.
Por último, me gustaría dirigirme a los gobernantes, ¿de verdad creéis que es digno y justo los sueldos que cobráis cuando hay gente muriéndose por la falta de fondos para contratar profesionales de la salud mental? ¿O el dinero que se destina a campañas sin sentido alguno? Simplemente me parece denigrante que el sistema esté fallando de esta manera tan espantosa.
En definitiva, con esta crítica lo único que busco es un llamamiento a la población, que tomen consciencia, y que igual si cada uno ponemos nuestro granito de arena terminamos creando una gran montaña. Nunca podrás saber si funciona si ni siquiera lo intentas.