Si se puede hacer difícil, ¿para qué hacerlo fácil? Lo del guiño de Yolanda Díaz al partido de Puigdemont pueden ser dos cosas: una grandísima gilipollez, o es un tic nervioso. Si caemos en la elefantiásica gilipollez de nuestros gobernantes, estaríamos hablando de una forma de gastar el dinero de todos los españoles en cosas inútiles cuando se podría hacer de una forma más fácil y efectiva. Sería algo así como si a un gato español le pidiéramos que los lunes y martes cazara ratones con guantes acolchados con la bandera catalana.
Los miércoles y jueves, con la ikurriña. Y los viernes y sábados, con la bandera da patria. Los domingos no haría falta porque, como todos hablamos español, ¿para qué? Y yo me pregunto ¿qué habrá que hacer ahora: contratar a traductores y comprar más pinganillos? Estamos llegando a unos niveles de estupidez que es difícilmente superable. Tengo la esperanza de que solo sea un tic nervioso de la señora Yolanda Díaz debido al estrés que le produce la posibilidad de tener que abandonar el calor íntimo de su mullida poltrona. ¿Qué más nos tendrán reservado bajo la manga esta banda de inútiles patológicos? En fin, que estoy sumido en un desasosiego.