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Según y cómo

Según y cómoFernando Alvarado

La diferencia está en el quién. Si la haces tú, siempre estará bien. Si la hago yo, siempre estará mal. Tú eres el PP. Yo, el resto. Tú eres capaz de aprobar en 2012, por decreto y sin pasar por el Parlamento, una amnistía (Regularización Fiscal Extraordinaria, la llamaste) para miles de amigos tuyos (más de 30.000, muchos implicados en las principales tramas de corrupción de tu partido, el PP), patriotas eso sí, que, mira tú, tienen dineros no declarados (40.000 millones ocultos a Hacienda) que se supone blanquearán, sea cual sea su procedencia, como consecuencia de dicha medida.

Solidaridad, generosidad y, de paso, ingresamos unos céntimos, porque no fueron más (el 3%, en lugar del 10% previsto por ley). Incluso se permitió regularizar dinero en efectivo, o sea, blanqueo de capitales puro y duro. Más tarde (cinco años después), el Constitucional, por un defecto de forma referido al instrumento utilizado (el decreto), declaró inconstitucional la disposición por la que dicho decreto puso en marcha la amnistía, sin que en la práctica tuviera ninguna consecuencia para los defraudadores delincuentes beneficiados.

Tiene cojones. Hoy, buscando amabilizar las relaciones con Catalunya y los y las catalanas, con el objetivo de desjudicializar la situación, yo quiero poner en marcha una, cómo lo llamarías tú: Regularización Relacional Extraordinaria, pues eso, desde el Parlamento y mediante ley, y tú me saltas a la yugular porque hay independentistas de por medio y son gente muy mala. No tus patriotas defraudadores delincuentes sino los independentistas catalanes, que muchos de ellos no hicieron otra cosa que participar en un referéndum y defenderse de las hostias que repartían los piolines “a por ellos”. Y, además, no cabe en la Constitución.

Algo tendrá que decir el TC sobre el tema (aunque tengas muchos amigos en él), cuando presentes el recurso correspondiente, pero deja que las cosas sigan su curso. Mi nieto suele decirme con un cierto tonillo, cada vez más a menudo porque cada vez hay más cosas que me alteran, tranquilo abuelito. Pues eso.