Lo primero darte las gracias por ser como eres, un tipo humilde, currela y de un corazón enorme. Has logrado que Osasuna esté donde le corresponde. Algunos no darán ese valor a tu trabajo, pero luego se apuntan cuando las cosas van bien. Has defendido tu tierra y su lengua, el euskera, como un jabato. Da gusto que un entrenador de Osasuna defienda nuestro idioma sin meterse en líos.

Te vas, creo, porque lo has dado todo y no se puede o no te dejan sacar más del equipo. Has sacado jugadores de Tajonar que hoy defienden la camiseta del primer equipo. Ellos, aunque no te digan, están súper agradecidos a ese instante en el que les dijiste: calienta que sales. Allá donde vayas dejas un hueco en el corazón de todos los navarros. Ikusi arte ta ondo ibili.