Promoción, ciclismo y victoria en la Vuelta
De Manolo Azcona no sé mucho, pero sí que tengo una anécdota personal que me gustaría compartir con los y las aficionadas al ciclismo. He estado trabajando muchos años en formación profesional deportiva, y así fue como llegué a Navarra a vivir en el verano de 2019. El primer objetivo laboral al llegar a la Comunidad Foral era buscar opciones de prácticas para el alumnado del grado medio. Normalmente las empresas se suelen hacer el remolón porque les da pereza la burocracia y sobre todo tener que estar pendientes de chavales de 16 ó 17 años que, a menudo, no tienen muy claro qué quieren en la vida (de hecho, ese es el objetivo de las prácticas en los estudios en FP: ayudarles a encarar un futuro laboral y personal). Escribí un correo a Kern Pharma y enseguida me contestó Manolo que estaba encantado en colaborar haciendo que "chavales de la zona aprendieran echando una mano al equipo". Me dio su teléfono personal y hablamos un par o tres veces, hasta que pudimos cuadrar una visita en las instalaciones del equipo. Fui a verle a Orkoien, me enseñó todas las instalaciones y el material, firmamos el convenio y me trató fenomenal. Se le veía con mucha pasión. Me alucinó poder estar allí y tener la sensación de ser tratado por "el gran jefe" del equipo con el mismo interés que si de un súper sponsor se tratara. Puedo afirmar que es el convenio del que más orgulloso me siento y que mejor ha funcionado, pues el alumnado que hizo las prácticas estuvo encantadísimo, e incluso algunos acabaron trabajando con el equipo profesional yendo a varios viajes con el equipo por toda Europa. No sé si seguirán en él, pero es bastante probable que sí. Con la victoria de Pablo Castrillo me emocioné como pocas veces en mi vida viendo deporte. Solo con 30 ó 40 minutos compartidos con Manolo me di cuenta de que aquello era un equipo "pequeño y familiar" que apostaba por la casa (en lo positivo y emocional que esto significa). Estoy seguro que así sigue siendo, así que felicidades a todos y todas los y las que les han permitido llegar aquí. Por muchos años más: que viva el Khern Pharma y el ciclismo navarro de base.