Jon Sistiaga, en un reportaje sobre la posesión de armas en EEUU, entrevistando a un ferviente defensor de ese derecho, explicaba que en España si alguien asalta tu casa llamas a la policía. Recuerdo la reacción del armado entrevistado, se partió de la risa. Después, ya más serio le preguntaba a Sistiaga: “Y mientras llega la Policía, ¿qué haces? ¿esperar?”. Y afirmaba que no le gustaría vivir en un país así.

Recientemente remití a Policía Foral una buena serie de fotos de coches aparcados en las aceras en mi localidad. Pronto se puso en contacto una persona de PF que me explicaba el error de mi procedimiento, que lo que debo hacer si un vehículo invade la zona de la calle destinada a los peatones es llamar y Policía Foral se personaría tan pronto como pudiera. Me acordé enseguida del reportaje de Jon Sistiaga y pensé, ¿y mientras tanto?

Aun así, a modo de prueba, seguí el consejo recibido y llamé a Policía Foral al ver un camión ocupando la acera en una zona en la que para evitarlo los peatones deben salir a la calzada, con el peligro que supone. Asimismo puse en marcha el cronómetro para conocer el tiempo de respuesta ante una situación de baja urgencia (obviamente no estaba reportando un accidente o un atraco en curso). 55 minutos después nadie se personó, eso sí, el vehículo infractor ya se había marchado.

Otra vez he llamado y esta vez es un camión semirremolque. Ahí sigue 2 horas después, sin señalización de avería, la acera convertida en estacionamiento, la Policía desaparecida y yo acordándome del armado estadounidense, creo que esta vez se ríe de mí.