La expresidenta del Gobierno de Navarra Yolanda Barcina ha defendido este miércoles en el Parlamento foral que su etapa al frente del Ejecutivo (2011-2015) fue de “corrupción cero”, pese a pese a los constantes escándalos judiciales y políticos que cercaron a su equipo, desde el polémico sistema de dietas de la CAN hasta las denuncias de injerencia en la Hacienda Foral. Nada más comenzar su intervención, ha cuestionado el sentido de su citación: “¿Qué hago yo con ustedes en esta comparecencia?”.
Barcina ha sostenido que el foco de la investigación está desviado y ha reclamado centrar los esfuerzos en los casos bajo sospecha reales. “Si hay alguna sospecha de corrupción con algo que está pasando ahora, al foco”, ha afirmado, para añadir que “la ciudadanía quiere que haya corrupción cero, creo que ustedes también, pero si pasa algo, que se actúe”. En ese mismo sentido, ha criticado que se analice su legislatura para trasladar la idea de que “todos somos iguales. Pero no todos somos iguales. Hay personas que son corruptas y personas que no. Luego cada uno toma su decisión”.
La expresidenta ha enmarcado su comparecencia en un contexto que considera ajeno a su gestión y ha defendido su trayectoria al frente del Gobierno foral. “Yo les respeto, pero creo que no es mi papel”, ha reiterado, insistiendo en que lleva más de una década alejada de la política activa y que su salida en 2015 respondió a “motivos estrictamente personales”, nada que ver con los políticos.
Defensa de su mandato
Barcina ha recordado que los hechos investigados por el Tribunal Supremo le son ajenos y que la empresa Servinabar “se constituyó el 4 de septiembre de 2015”, mientras que ella dejó la Presidencia el 22 de julio de ese mismo año. “En ese sumario se está investigando principalmente a una empresa creada ‘ad hoc’ para lucrarse que se constituye 44 días después de dejar de ser presidenta”, ha señalado.
En esta línea, ha asegurado que “no hay ninguna adjudicación” realizada por el Gobierno de Navarra ni con dinero público realizada en el mandato en el que soy presidenta” y ha añadido que “en ese sumario tampoco aparecen ni citado ni involucrado ningún miembro de mi Gobierno”. A partir de estos argumentos, ha cuestionado el objeto de su comparecencia: “¿Qué hago yo con ustedes en esta comparecencia cuando no había fuego?”, ha insistido en varios momentos.
Barcina no ha querido entrar a valorar ninguna cuestión de la actualidad política. Durante toda su comparecencia ha deslizado que la comisión debería poner el foco en Belate, sin mencionarlo expresamente y ha usado la metáfora de un incendio: “Los bomberos deben echar agua donde está el incendio, no en todas las parcelas”. “Hay que poner el foco en ese caso, centrarnos para ver si hay que asumir responsabilidades o no”, ha reiterado.
Mina Muga y relación con empresarios
Preguntada por el proyecto de Mina Muga, Barcina ha defendido que su papel fue inexistente desde el punto de vista decisorio. “Es el inicio de una tramitación administrativa, una tramitación impecable”, ha afirmado, subrayando que se trató de “una mera tramitación administrativa sin intervención política”.
Sobre sus contactos con promotores del proyecto, ha explicado que “una presidenta recibe a todo aquel que tiene algún interés por la Comunidad” porque eso “va a generar riqueza, porque la riqueza la generan los empresarios”, los autónomos, los que están trabajando”. No obstante, ha diferenciado entre esos encuentros y la toma de decisiones: “Una cosa es recibir, que es normal, y otra cosa es lo que pasa después, que tiene que haber un procedimiento administrativo”, un expediente que lo sustente, y que intervengan los técnicos para que se cumpla ley”.
En relación con el ex CEO de Geoalcali, Pedro Rodríguez, ha reiterado que no recuerda haber coincidido con él: “He visto la foto de ese señor en el diario y es como si no lo hubiese visto nunca, pero si él dice que ha estado conmigo, pues habré estado, ningún problema, aunque yo no lo recuerde”.
Canal de Navarra y adjudicaciones públicas
Interpelada sobre el proceso de ampliación del Canal de Navarra, Barcina ha defendido la limpieza del procedimiento. “La mesa de contratación del Canal fue impecable”, ha afirmado, y ha subrayado que “los controles siempre son buenos para evitar corrupción”.
Ha insistido en que nunca intervino en las adjudicaciones: “Yo nunca he preguntado y nunca he sabido qué empresas se presentaban a una licitación, nunca preguntaba y nunca sabía, lo podrán decir los que han formado parte de distintas mesas. No era mi competencia, no debía. Todos los consejeros tenía una directriz clara, cumplimiento estricto de la ley”, y eso es que cada uno esté en sus funciones. Yo nunca he entrado, no me ha interesado nunca quién se presentaba. Sí me ha interesado que ganase el mejor”.
Además, ha asegurado que desconocía si determinados cargos políticos tenían vínculos con empresas licitadoras y ha reiterado que su Gobierno actuó bajo una “directriz clara” de “cumplimiento estricto de la ley”.