Esta primavera reverdecerá el pasto de la Sierra de Andía; asomará con fuerza el sol desde la Sierra de Sarbil para dorar los campos de cereal de Salinas de Oro; brotarán alegres las bellotas de los robles y encinos que marcan los senderos de Esparatz; el río Salado abrirá bailarín los caminos recortados hacia Peña Txikita y Peña Grande; mirarán al cielo los pinares de Burgui; las hayas de Sasi enderezarán sus troncos para ver correr el agua mayenca del Esca; la Kukula mirará para buscar el firme paso del montero hacia su encuentro con María Paz y descansar juntos al sol del parque de la Vaguada en la vieja Iruña.

Un placer, Javier. Que la naturaleza siga su curso junto a ti.