SUCESOS
Arde la cocina de un restaurante de la calle Tajonar de Pamplona
Al señor Gimeno
Señor Gimeno, plantéese que igual su normalidad no es lo normal.
Los diferentes profesionales que nos dedicamos a educación no paramos de escuchar por su parte que hay calidad y normalidad. Me gustaría aclararle en unas pocas líneas lo que nosotros no consideramos normal:
• Ratios excesivas que no permiten la atención individualizada que requieren los alumnos.
• Sobrecarga burocrática.
• Falta de recursos personales y materiales.
• Falta de coordinación y planificación por parte del departamento.
• Privatización de centros, recursos y programas.
• Etcétera, etcétera.
Deje usted de vender normalidad cuando la comunidad reclama dignidad.
*La autora es educadora infantil