Herramientas de participación y consulta
En agosto del año pasado al Ayuntamiento de Jaca se le ocurrió la feliz o la maravillosa idea de montar Oroel Park, un parque de atracciones en el parador de Oroel (un negocio para el sector privado).
Dos meses después, en octubre, el proyecto fue parado por la presión popular. El Ayuntamiento de PP, Vox Aragoneses y PAR se vio forzado a realizar una consulta a la ciudadanía, ganó el NO con un 74%.
Este espejo democrático de consulta puede valer para el proyecto de 62 hectáreas de placas fotovoltaicas en la base de la sierra del Sarbil.
Alto y claro hemos de decir: “Nadie se opone a las energías renovables”. Es más, hoy llega a ser un 50% de energía renovable, nada despreciable, que nos hace ser menos dependientes de la energía fósil, incluso pensamos que es la vía adecuada, pero no podemos estar de acuerdo que el pato lo paguen siempre el medio rural, ni tampoco los animales ni aves silvestres (cuando tenemos un retroceso importante en la biodiversidad).
No debemos olvidar que el medio natural lo estamos invadiendo: senderismo, alpinismo, barranquismo, escalada, parapente... No nos quedamos ahí, sino que además pretendemos invadir 62 hectáreas para las placas fotovoltaicas y muchos lugares de molinos eólicos (todo un negocio para el sector privado).
En cambio en la ciudad y en las polígonos industriales apenas tenemos placas fotovoltaicas. Ejemplo de ello: id al pueblo antiguo de Barañáin para visualizar desde arriba que apenas hay placas fotovoltaicas en el polígono industrial de Landaben, algo parecido sucede en los polígonos industriales de la comarca de Iruñea, poco o nada hay en las cubiertas de las viviendas, lo mismo se puede decir en los colegios y en las instalaciones deportivas, cuando en especial son los lugares que más consumen energía. Toda una paradoja.
Battitte Martiarena Valdés