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Entre el Ayuntamiento de Pamplona y nadie

Entre el Ayuntamiento de Pamplona y nadieArchivo

En un principio me sentí muy contenta por conseguir una plaza en un aparcamiento municipal de bicicletas en Pamplona. Dada la alta demanda y la falta de parkings en el Casco Viejo, confiaba en que sería un servicio seguro. Nunca pensé que algo tan simple como aparcar la bicicleta de mi hija acabaría convirtiéndose en casi dos años de reclamaciones.

Tras el robo de la bicicleta seguí todas las indicaciones: presenté denuncia y envié la documentación a través de los registros oficiales, con todo el tiempo y esfuerzo que estas gestiones implican.

Días después, la bicicleta apareció abandonada y con daños que tuve que reparar, por lo que solicité al Ayuntamiento que se hiciera cargo de la reparación.

Desde entonces, todo han sido obstáculos. Tras meses de silencio, el Ayuntamiento se desentiende mediante resoluciones desestimatorias y me remite a la empresa concesionaria Intelligent Parking SL, con sede en Vitoria, responsable de la gestión del aparcamiento municipal.

He reclamado al Ayuntamiento en varias ocasiones que asuma su responsabilidad, ya que el alquiler de la plaza lo tengo contratado con el propio Ayuntamiento. También acudí al Defensor del Pueblo, que dio la razón a la Administración.

Por su parte, la empresa ignoró inicialmente mi reclamación y, tras mi insistencia, respondió que no asumiría ninguna responsabilidad. Más allá del perjuicio económico, mi sensación es de maltrato como ciudadana: desatención, despreocupación y falta de respeto hacia quien cumple y paga.

Porque pagar es obligatorio; responder y hacerse cargo, al parecer, es opcional.