Osasuna ha hecho méritos a lo largo de la temporada para no descender, aunque las últimas jornadas fuesen merecedoras de un desenlace peor. Especialmente grave fue la última jornada, cuando dependiendo de uno mismo, hubo que agradecer al Elche que no dejara las cosas en manos del resto como sí hizo Osasuna. Tras el reparto de puntos en Montilivi, el triple empate a 42 puntos mandó al Mallorca a Segunda División y salvó a los rojillos y al Levante.

Visto el desenlace, cualquier osasunista estará contento con el modelo actual, pero ¿es esto justo? El desempate de La Liga mediante una liguilla genera contradicciones. Osasuna ha quedado por detrás del Levante, pese a ganarle el average particular (3-2 y 2-0), arrastrado por los malos resultados del Mallorca. A pocos importará esto hoy, o puede que solo a quienes estén buscando en las cuentas del club los 800.000 euros de diferencia del reparto televisivo entre el 16º y el 17º clasificado.

Este sistema no es la norma en Europa. En la Premier League, Bundesliga, Ligue 1 y la nueva Champions deciden por diferencia de goles general. Por su parte, Italia presenta la que probablemente sea la norma más divertida, ya que en el año 2022 recuperó el spareggio. En la siguiente temporada esta norma ya tuvo que aplicarse, obligó al Spezia y Hellas Verona a jugarse el descenso a partido único tras haber empatado a puntos en liga. La diferencia de goles habría salvado al Hellas Verona y los enfrentamientos directos al Spezia, queda la duda de qué habría sido lo más justo.