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Pesadilla de Semana Santa

hoy he tenido un sueño, pero no como el de Martin Luther King, sino mucho más cutre.

En él aparecía una Dolorosa sobre un paso de Semana Santa deshecha en lágrimas y con la cara de Yolanda Barcina. Conforme se acercaba comenzaban a temblar las entrañas de la Tierra, más que en Uterga y en Ziriza y se tambaleaban peligrosamente los muros de los pantanos y una voz terrible clamaba desde el cielo: "Tú, Yolanda, tú negarás a los imputados hasta tres veces antes de que cante el gallo (el gallico de San Cernin imagino). Ya los negaste en la Asamblea anual de UPN en 2010 cuando dijiste 'que todo imputado por un caso de corrupción debe ser dado de baja inmediatamente del partido político y cesado en cualquier caso de responsabilidad que tenga en el partido.'Y los volviste a negar un año después en la presentación de las candidaturas a las elecciones forales y municipales diciendo:'Es incompatible estar imputado y formar parte de las listas de UPN'. ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Vas a renegar de Enrique Maya, imputado y alcalde?".

Y entre tanto ella suplicaba una y otra vez "Líbrame Señor (señor Jiménez, claro) de la moción de censura de mañana y de ser imputada en este #esCANdalo".

Al mismo tiempo aparecían unos soldados romanos por las calles de Corella, que se detenían ante la finca de Miguel Sanz y se lo llevaban preso para que declarara ante el sanedrín el día 12. Y Sanz repetía una y otra vez: "A mí que olviden, yo me lavo las manos" y entonces un soldado le daba una colleja y le decía que el papel de Pilatos era de otro, y que se callara que ya tendría tiempo de hablar delante de Mari Paz, la jueza que ha declarado la guerra a la corrupción. Al mismo tiempo Miranda intentaba huir de los soldados en una zodiac volviendo a naufragar en las aguas de Itoiz. Y Judas le servía a Cristo en la Última Cena un plato de borraja encallada, dura, sin aceite ni sal, de Mediterránea de Catering...

Sí, ya sé que ha afectado la Semana Santa. Aún así, otros están peor y me temo que para ellos, más que santas, estas semanas están siendo todo lo contrario.