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Deporte moñas

Voy con Rossi, por supuesto. Es que me agota el buenismo en el deporte. Una cosa es no aplaudir ni dar pábulo a quien se comporte sí o sí de manera tramposa, guarra y violenta día tras día y otra bien diferente crucificar a alguien que se calienta y suelta un rodillazo a uno que lleva toda la carrera guarreando. No sé, me viene a la memoria Senna, que hizo falta que se matara para ser ascendido definitivamente a los cielos, pero que cuando se le cruzaba era un cerdo de primer nivel en la pista. ¿Se acuerdan de cuando se chocó queriendo contra Prost en Suzuka en 1990 para que ninguno de los dos puntuara y así él siguiera líder del mundial y con más opciones de ganarlo, como así sucedió? ¿Recuerdan las tortas que se daban a veces los Celtics y los Lakers o a Larry Bird agarrando del cuello a Julius Erving o mil peleas, trifulcas y momentos tensos más, que instantáneamente o casi se olvidaban? Es que es deporte, estas cosas pasan y es lógico que pasen, porque salvo casos muy concretos todos los deportes son de contacto y saltan las chispas. A ver si nos vamos a olvidar ahora de que Schumacher ha hecho en su carrera mil perrerías. ¿Hizo mal Rossi en sacar la rodilla? Sí, pero a similar nivel al que lleva actuando Márquez mil veces, que se mete por dónde no hay sitio. Es lo que dijo Prost sobre aquel choque que provocó Senna: no estoy preparado para luchar ante gente irresponsable que no tiene miedo a la muerte. Pues eso, aunque esto de Rossi y Márquez no pasó de ser un lance más -aunque espectacular- de carrera. La diferencia con hace unos años es que hace unos años esto era mucho más habitual en casi todos los deportes y no había mil cámaras enfocando ni mil periodistas mandando a los infiernos a los infractores. Se daba por supuesto que formaba parte del juego y no era obligatorio como ahora ir disfrazado de Madre Teresa para competir.