La primera ola de calor del recién estrenado verano mantiene este lunes en alerta a Navarra en el inicio de una semana sin refresco en el horizonte. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé una nueva jornada de temperaturas extremas en toda la Comunidad foral, con registros que superarán los 40 grados en amplias zonas del territorio y que podrían alcanzar los 42 grados en Tudela, uno de los valores más altos de todo el Estado.

La situación estará marcada por un ambiente plenamente veraniego, con cielos poco nubosos, presencia de algunas nubes altas y viento flojo a moderado del sureste. El calor será intenso desde primeras horas del día y apenas dará tregua durante la noche, especialmente en algunas zonas donde las temperaturas mínimas también se mantendrán elevadas.

Según la previsión de AEMET, las máximas alcanzarán este lunes los 38 grados en los Pirineos, los 39 grados en la Vertiente Cantábrica y los 40 grados o más en el resto de Navarra. En la Ribera, el mercurio volverá a situarse en niveles excepcionales para finales de junio.

Más de 40 grados en Pamplona y la Ribera

Las principales localidades navarras afrontarán una jornada sofocante. En Pamplona, los termómetros oscilarán entre los 21 y los 41 grados, mientras que en Estella-Lizarra se moverán entre los 22 y los 40 grados. En el valle de Roncal se esperan entre 21 y 39 grados, y en Tudela se registrarán los valores más elevados, con temperaturas comprendidas entre los 24 y los 42 grados.

La combinación de calor intenso, baja nubosidad y viento de componente sur favorecerá una sensación térmica muy elevada durante las horas centrales del día, por lo que las autoridades recomiendan evitar actividades físicas al aire libre en las franjas de mayor insolación, mantenerse hidratado y prestar especial atención a personas mayores, menores y colectivos vulnerables.

El martes podría ser todavía más caluroso

Lejos de remitir, el episodio de calor extremo continuará durante los próximos días. Para el martes, AEMET prevé cielos poco nubosos con desarrollo de nubosidad de evolución y la aparición de calima, fenómeno que podría reducir ligeramente la visibilidad y aumentar la sensación de bochorno.

Además, no se descartan tormentas aisladas durante la tarde en el tercio norte de Navarra. Estas precipitaciones, en caso de producirse, serían generalmente débiles y podrían incluso ser tormentas secas.

Las temperaturas seguirán muy altas, con máximas previstas de 43 grados en la Ribera y hasta 42 grados en la Vertiente Cantábrica, lo que convertiría al martes en la jornada más cálida de este episodio.

Calor persistente hasta el jueves y más allá

La previsión para el miércoles mantiene un panorama muy similar. El cielo continuará poco nuboso, aunque con mayor desarrollo de nubosidad durante la tarde y ligera presencia de calima. Tampoco se descarta algún chubasco tormentoso ocasional.

Las temperaturas apenas experimentarán variaciones y volverán a alcanzar los 42 grados tanto en el norte como en el sur de Navarra, prolongando una situación meteorológica excepcional por su intensidad y duración.

Será el jueves cuando se empiece a notar un ligero alivio, pero el calor seguirá instalado toda la semana en todo el territorio. Aunque el ambiente seguirá siendo caluroso y persistirá la nubosidad de evolución, las temperaturas iniciarán un descenso que podría ser notable en la Vertiente Cantábrica. También existe la posibilidad de que se desarrollen algunos chubascos tormentosos en el área pirenaica durante la tarde.

Aun así, Navarra seguirá inmersa en un episodio de calor muy intenso que obliga a extremar las precauciones y que mantiene elevado el riesgo de problemas de salud asociados a las altas temperaturas y de incendios forestales en la mayor parte del territorio.