El traspaso de Víctor Muñoz al Liverpool por 40 millones de euros, casi la mitad de los cuales van a acabar en las arcas de Osasuna, se convirtió esta semana pasada en la venta más cara de la historia del club rojillo, superando los 13 millones de euros que hace ya 19 años desembolsó el Atlético de Madrid para hacerse con los servicios de Raúl García Escudero.
La siguiente operación más lucrativa para la entidad navarra es la salida de Jesús Areso al Athletic, que pagó 12 millones de euros por el lateral de Castante el pasado verano (el actual comenzó ayer a primera hora de la mañana). Y en la cuarta plaza se queda el pase de David García al Al-Rayyan de la Liga de Qatar por 8,75 millones de euros fijos (la operación, con variables, puede irse hasta algo más de los 10 millones, aunque parece que está complicado), venta que se produjo en el verano de 2024. Es decir, que Osasuna ha vendido muy caro los tres últimos veranos y con una misma tónica: traspasos que han servido o van a servir, entre otras muchas cosas, para cuadrar las cuentas.
Verano de 2024: David García, al Al-Rayyan qatarí
Para seguir un orden cronológico, la primera de estas tres grandes ventas, la de David García al Al-Rayyan qatarí, se concretó oficialmente el 1 de agosto de 2024, por petición expresa del jugador, como ha reconocido él mismo en entrevistas posteriores, cuando ya había cumplido 30 años, cuando le restaban aún dos más de contrato y por un precio cercano a la mitad de su cláusula de rescisión de 20 millones de euros (8,75 más variables). El dinero del traspaso, como quedó patente en la última asamblea de socios compromisarios, sirvió para cuadrar las cuentas de la temporada 2024-2025, que arrojaron un beneficio de unos dos millones de euros, aunque Osasuna tuvo que reexpresar recientemente estas cuentas por unas alteraciones financieras que convirtieron el superávit en un defícit de dos millones. De hecho, en aquella cita con la masa social rojilla, el presidente de la Comisión de Control Económico, Felipe Esparza, ya avisó o afeó a la directiva que era peligrosa la excesiva dependencia de los ingresos extraordinarios.
Verano de 2025: Jesús Areso, otra vez al Athletic
Un verano después fue Jesús Areso el que a cambio de 12 millones de euros puso rumbo a Bilbao. De esta forma, el Athletic volvió a pagar a Osasuna por el lateral de Cascante, por el que ya había abonado 450.000 euros siendo todavía juvenil. Areso tenía contrato en vigor, pero cambió de agente y forzó su salida dejando en caja, eso sí, el importe íntegro de su cláusula de rescisión. “He dejado un dinero en Osasuna para futuros traspasos e inversiones”, dijo el protagonista en una entrevista poco después de fichar por el Athletic. Y algo de razón llevaba, porque esa cantidad fue incluida en el presupuesto de la temporada que oficialmente finaliza el próximo 30 de junio y que iba a concluir con pérdidas antes del traspaso de Víctor, entre otros muchos factores, por el desembolso en fichajes en el mercado de invierno (5,5 millones entre Raúl Moro y Javi Galán, sin tener en cuenta fichas ni variables).
Verano de 2026: Víctor Muñoz, al Liverpool por 40 millones
Con los casi 20 millones de Víctor, que estaba cantado que se iba a marchar porque Osasuna se le ha quedado pequeño en un año, los rojillos van a convertir en negros los números de unas cuentas que iban camino de ser rojos hasta antes de concretarse el pase del extremo al Liverpool por 40 millones, aunque casi la mitad es para el Real Madrid y un pellizco para los clubes de formación del hasta hace nada futbolista del equipo navarro.
Invierno de 2024: Chimy, al Betis; y Adama, al Athletic
En definitiva, que Osasuna se ha aplicado la máxima de vender, vender y vender. Y, parafraseando al malogrado Luis Aragonés, volver a vender, porque ya saneó las cuentas de la temporada 2023-2024 gracias a las ventas en el mercado de invierno del Chimy al Betis (por unos 6 millones, entre variables y algún otra cesión del Betis) y de Adama Boiro al Athletic (por 2 millones sin haber debutado todavía con el primer equipo rojillo).
En cualquier caso, Osasuna también ha utilizado parte de estos traspasos en reforzarse y tiene pinta de que también lo va a tener que hacer este verano después de haber perdido a uno de sus mejores activos en el verde y con la perspectiva de que pueden producirse más salidas, toda vez que a Boyomo le ha seguido durante todo el año media Premier, algún equipo italiano (como el Como) y ahora también parece interesar al Benfica portugués.