Se equivoca el grupo municipal de Aranzadi cuando para justificar la retirada del santoral cristiano del calendario municipal de 2016 aduce que “no aporta ninguna información relevante”. La relevancia o no de una información es un asunto profundamente subjetivo que es diferente para según quién lo lea. Para unos será relevante saber que el 7 de julio se celebra el día de San Fermín y para mi es relevante que el 24 de mayo nació Bob Dylan. Gustos y manías. De ahí que la oposición, encabezada por UPN, haya criticado esta decisión, argumentando que claro que es relevante saber que el 7 de julio los católicos celebran San Fermín o que el 29 de noviembre celebran San Saturnino, algo que es cierto y que históricamente ha sido celebrado por miles de navarros y pamploneses. A Aranzadi le debería haber bastado con afirmar que en un país laico y aconfesional no tiene cabida en una publicación oficial introducir componentes de una religión concreta, en detrimento de otras muchas religiones concretas y en detrimento de quienes no profesan religión alguna y si lo hacen o dejan de hacer es asunto suyo. No seré yo quien me ponga a pedir que como yo soy dylanita quiero que en cada día del calendario pongan un hecho que tenga que ver con Dylan, que los hay para todos los días del año. O cualesquier otro gusto o creencia particular, por muy intensa y profunda que sea. Leí a una persona a la que tengo aprecio comentar que esta iniciativa demuestra “un sectarismo enfermizo” y, sinceramente, no veo el sectarismo por ninguna parte, si es caso en todos los años anteriores en los que desde 1978 se ha incorporado en publicaciones oficiales sufragadas por todos creencias y asuntos privados que son eso, privados. Se ha equivocado Aranzadi. No es por no aportar información relevante. Es porque ese no es sitio para esa clase de información. Sin más, a secas.