Al parecer, la reina en funciones -hasta que no haya un referéndum que dé legalidad a su situación así es como debería ser considerada- mandó un mensaje de móvil a un tipo que usaba tarjetas black y que a su vez ha sido denunciado por acoso sexual y que a su vez es yerno de un exministro franquista y actual constructor y excandidato a la presidencia del Real Madrid y posterior vicepresidente -esto debería figurar también en el código penal. Lo mismo vale para el Barça- y que a su vez es antiguo compañero de clase de su marido, El Preparado. El mensaje, en el que trataba de darle ánimos precisamente por haber salido a la luz lo de las tarjetas black, terminaba así: un beso compiyogui (miss you!!!) Bien, vayamos por partes, dejando de lado el hecho de que la jefa consorte del Estado tenga amigos de este calibre, lo cual no tiene por qué sorprender a nadie ya que lo extraño sería que sus amigos fuesen personas serias, honestas y hechas a sí mismas, ni tampoco que les mande mensajes de apoyo, puesto que por todos es sabido que la base de esta farsa en la que vivimos es precisamente lo amigas que son entre ellas una serie de pocas miles de personas que son las que se parten la polla mientras los demás nos partimos la espalda. A mí lo que me indigna es el compiyogui y el miss you. La hostia, confié en su día en que al menos que se había colado una plebeya en la fanfarria real no fuese una pijachoni de cojones que utiliza abreviaturas cursis y palabros en inglés. No sé, alguien con más kozkor, que acabara sus mensajes con un Dámela toda o algo así que nos pudiese servir al populacho para ya que no podemos hacer nada ante tanto chuleo al menos tengamos algo de carnaza que comentar en la peluquería mientras nos ponen los rulos y no un triste miss you, poligonero e inane a más no poder. Es que por no dar no dan ni morbo, gente más sosa y prescindible por favor.
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