creo que fue uno de esos días desinflados previos a Semana Santa o quizá en la propia Semana Santa, en los que la prensa se llena del humo de las velas y hasta hay un día que no salimos los periódicos y algunos nos desinflamos de verdad, cuando un gran titular anunciaba que en Navarra hay un puesto de trabajo por cada 100 parados. Este es un dato demoledor e infinitamente más importante que el 99% de las pejigueras de la actualidad en las que andamos metidos -yo incluido-. De cada 100 personas buscando empleo, solo 1 lo encuentra. Eso es bestial. Ahora mismo hay según las cifras del INEM 45.096 parados, así que hay unos 450 empleos más o menos al alcance de estas personas, con las lógicas variaciones estacionales según temporadas. Leía ayer una maravillosa entrevista a Enric González en la que decía que “la entrada en la UE acabó con la industria”. Hablaba del caso de Barcelona, pero lo extrapolaba al resto y no anda muy desencaminado, algo a lo que estamos asistiendo en TRW. Antes se cerraban talleres textiles, luego industrias algo más complejas y ahora peligran las de medio o alto valor añadido. Todo esto está sucediendo a una velocidad vertiginosa y obliga a los gobiernos e instituciones locales a estudiar, diseñar y, ante todo, apostar. Hay que arriesgarse -también económicamente- sobre qué clase de mercado laboral (más servicios, menos, menos industria, más?) se quiere ofrecer en el corto, medio y largo plazo. Porque más de un 15% de la población parada es mucho, porque no se ven expectativas de mejora notable en años, porque se depende mucho de decisiones externas, porque el panorama tecnológico y social va a cambiar a la velocidad de la luz en 20 años y porque en el todos contra todos tenemos las de perder. El tiempo del ombligo hace mucho que pasó. Le pilló a UPN y es de esperar que estos no sean tan ineptos y espabilen ya, que esto vuela.
- Multimedia
- Servicios
- Participación