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Películas

las declaraciones de los dirigentes del PSN siempre que se acercan unas elecciones bien sean generales o forales o ambas en relación a no pactar con UPN y la derecha son como las películas de los sábados por la tarde de Antena 3: las has visto mil veces, sabes qué va a pasar desde el primer plano y a pesar de todo eso te las ves con cierta expectación. Ayer fue Santos Cerdán, candidato al Congreso, el que comentó que el apostar por pactar con Navarra Suma “es algo que tendrán que decidir los militantes del PSN, pero no veo a los militantes apostando por esa vía”, para remarcar que comparte el veto de Chivite a formar parte de cualquier gobierno en el que se encuentre Bildu. Bueno, los militantes del PSN no se sabe por qué apostarán, pero los dirigentes se sabe perfectamente por qué han apostado siempre: dejar gobernar a la derecha y gobernar con ella, al punto de que el PSN en multitud de campos ha sido y es tan derecha o más que UPN, una UPN en la que han estado también siempre incardinados votantes de marcado tinte extremista con los cuales el PSN nunca ha tenido mayores remilgos, arrodillado como ha estado ante los poderes económicos y fácticos de esta sociedad. Hemos visto esta película en muchas ocasiones y de hecho se runrunea por ahí que el PSN ha metido mano en la lista de UPN descargándola de tufo a PP y descabalgando de ahí a Beltrán para que un pacto posterior con los regionalistas no cante tanto. Es lo bueno que para esta gente tiene Bildu: su sola existencia les sirve para seguir pactando con la derecha. Cerdán dice que un gobierno de Geroa, Podemos, I-E y PSN sería bueno para Navarra, pero a eso se le llama imposición y cobardía, la de no querer afrontar que los tiempos cambian y que para que cambien aún más hay que trabajar en la convivencia. Pero, claro, cuando llevas 40 años conviviendo con y en la derecha moverte medio metro te cuesta.