¡El juego que dan las películas para solucionar el titular de un reportaje! El recurso, por reiterado y poco original, llegó a preocupar a algunos editores de periódico, que prohibieron en su manual de estilo que los periodistas terminaran convirtiendo las páginas del diario en algo parecido a una cartelera cinematográfica. De entre esos títulos, sigue teniendo mucho recorrido El bueno, el feo y el malo, muy útil para apañar un reportaje de tres personajes e incluso para sostener una sección fija de análisis de protagonistas de la actualidad. Siempre hay un filme conocido para solventar un lapsus de imaginación. Aunque el efecto es recíproco, o sea, que el cine también bebe del argot periodístico como acreditan títulos como Primera plana, El reportero o Al filo de la noticia, por citar solo tres. ¿Quién copia a quién?

Viene a cuento esta disertación porque el feo de la popular película de Sergio Leone, el actor Eli Wallach, ha fallecido a los 98 años. Pese a tener uno de los currículos más gruesos de Hollywood, con participación además en múltiples trabajos relevantes (que sumaron para que fuera gratificado con un Oscar de honor), siempre ha sido reconocido por el personaje de aquel legendario western de los años sesenta. De hecho, aseguran que en su epitafio, por propia voluntad, será recordado como el feo.

Volviendo al comienzo, si en lugar del Tres en raya de la página de al lado tuviera que componer una sección con los rostros de El bueno, el feo y el malo, me sobrarían personajes para cubrir los dos extremos con los protagonistas de las noticias del día. El problema, sin embargo, es ponerle cara al feo. Hace un par de temporadas, intenté elogiar el magnífico partido del defensa de Osasuna Sergio Fernández en Málaga con un artículo titulado Feo, fuerte y formal (como la canción de Loquillo, ¡qué original!). No me consta que le agradara el escrito por los elogios, pero sí que le sentó mal verse retratado como feo. Cuestión de gustos... o de títulos.