estoy casi segura de que si en medio de la campaña electoral hubiera caído el Día del Libro, los candidatos y candidatas a presidir las instituciones principales no habrían dudado en darse una vuelta por los puestos, retratarse con un libro, el que le asesoren sus equipos, y hacer, seguro, un alegato en favor de la lectura y la cultura, aunque luego fuera de micrófono quizás no recuerden lo último que leyeron, si es que leen, porque la lectura es uno de los pocos placeres que siguen siendo un asunto personal, vamos que cada cual lee lo suyo. Qué bonita palabra la Cultura y cómo la han desgastado los sucesivos equipos de Gobierno a golpe de desatención y olvido intencionado. A ver qué hacen los que llegan, porque si en general, por lo que dicen las encuestas, soplan vientos de cambio, en el sector cultural los vientos son huracanes. Pero aunque no ha caído el Día del Libro en campaña si les va a tocar celebrar el Día de los Museos el lunes 18, se lo adelanto con tiempo porque no creo que lo tengan en agenda. Bueno, en eso no se diferencian mucho del resto de ciudadanos. Podríamos hacer la prueba y preguntar a la gente en la calle o a los candidatos mismos cuál es su museo favorito, y estoy seguro de que alguno pensaría, aunque no lo diga, en el bar de San Gregorio que lleva este nombre. Aquí, cuando se dice quedamos en el Museo, no es para ver arte, sino para comer un frito de huevo, y eso que no digo yo que no tenga arte quien ideó la receta. En ir de pintxos nos ganan pocos, pero en dejarnos seducir por los museos nos han ganado todos. Y quienes han tenido la responsabilidad pública de impulsar y crear estos espacios no pueden seguir mirando para otro lado. Los museos son tan necesarios como los bares. Espacios de recogimiento y formación unos, lugares de sociabilidad los otros. El lunes es el día pero lo celebran todo el fin de semana. Viene mal tiempo y un museo es, lo aseguro, uno de los mejores refugios. Ojalá las cosas cambien y cambien las políticas culturales. Aunque no veo yo mucho de este tema en los programas de los partidos. El arte les interesa poco. Parece que al museo, algunos, solo a comer huevos.
- Multimedia
- Servicios
- Participación