Editorial

Demanda histórica y crisis de identidad

La competencia exclusiva de Tráfico y Seguridad Vial es una demanda histórica de Navarra que nada tiene que ver con cuestiones identitarias. Más bien es otra prueba de la crisis de identidad que atraviesa UPN

03.02.2020 | 06:16

la recuperación de la competencia exclusiva de tráfico y seguridad vial es una demanda histórica y constante de Navarra. Algo que han defendido todos los Gobiernos forales, incluido el de UPN, que como hoy recuerda este periódico, aprobó en 1994 un Plan Director que abogaba por una policía integral, y que incluso apoyó una resolución en el Parlamento en la que se reclamaba el "repliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado". Términos que hoy intenta convertir en un conflicto identitario, pero que no hacen sino subrayar la crisis de identidad que atraviesa la formación regionalista.

Porque si algo ha cambiado en estos años ha sido la posición de UPN. La pulsión centralista que domina la derecha española ha alcanzado también a la derecha navarra, que ya en la pasada legislatura ofreció los primeros síntomas de desmarque en la tradicional posición común en la defensa del autogobierno. Y que ha dado un paso más con la coalición Navarra Suma. Ciudadanos y el PP, ambos socios de UPN, optaron el pasado jueves por romper la disciplina de grupo y dejar solo a su socio en la defensa de una moción que abogaba por asumir la competencia de tráfico. Una propuesta que partía de su portavoz, Javier Esparza, que incluso rompió con la posición tracional de UPN en esta materia y abogó porque, pese a la asunción de la competencia, el servicio sea compartido, y la Guardia Civil "siga haciendo lo mismo que hasta ahora".

Un mejunje ideológico que se empieza a sentir en la derecha navarra, cada vez más española y menos foral, y que acaba derivando en discursos como los del diputado Sergio Sayas en el programa de Federico Jiménez Losantos, donde acabó diciendo que el objetivo real es "echar a la Guardia Civil porque huele a España". Como si no hubiera sido su partido el primero en defender la Policía Foral como un Cuerpo integral. Curiosamente, son Esparza y Sayas quienes aspiran a liderar la nueva etapa de UPN tras un proceso congresual donde el debate ideológico ha quedando relegado por la lucha por los cargos internos. Nadie en UPN parece preocupado por un escenario en el que cada vez resulta más difícil distinguir el partido de PP o Ciudadanos, y en ocasiones incluso de Vox. Tal vez sea esa la única forma para mantener a la derecha unida en Navarra. Pero quizá sea también el camino más largo para volver al poder.