Editorial

Ayudas insuficientes e inconcretas

27.03.2021 | 23:17

El plan de ayudas directas a pymes y autónomos aprobado por el Gobierno Sánchez por 7.000 millones de euros está aún sin definir, sólo contempla 68 millones para Navarra y deja fuera a unas 25.000 pymes

La delicada situación por la que están atravesando diversos sectores, empresas y autónomos tras un año de pandemia amenaza la supervivencia de muchas actividades de todo tipo y, con ello, decenas de miles de empleos. Por ello, ha resultado y aún resulta vital la activación de ayudas de todo tipo para paliar los terribles efectos que está teniendo la crisis y que afectan al conjunto de la sociedad, condicionan la economía y amenazan el futuro de varias generaciones. De ahí la importancia de la articulación de medidas como los fondos europeos de recuperación Next Generation –ahora puestos en cuestión en Alemania, lo que incrementa aún más la incertidumbre sobre su materialización– o las ayudas directas a quienes más están sufriendo la crisis. Pero tan importante como aprobar partidas es concretarlas, vehiculizarlas, gestionarlas y controlarlas y, sobre todo, ejecutarlas en el menor tiempo posible para que cumplan su objetivo. En el caso de las ayudas directas que ya anunció a bombo y platillo en febrero Pedro Sánchez, el Consejo de Ministros del 12 de marzo aprobó un plan de 7.000 millones –en realidad, 5.000 millones, porque los otros 2.000 están destinados en exclusiva a Baleares y Canarias– con el objetivo de proteger el tejido productivo, mantener el empleo y evitar un impacto negativo en todo el sistema económico y financiero, según la ministra Nadia Calviño. Trascurridas ya dos semanas desde su aprobación, sin embargo, es manifiesta la falta de información, de claridad y de concreción tanto sobre las propias líneas de ayudas, montantes, sectores y empresas a las que afectaría, así como sobre los criterios a aplicar y el papel que jugarán las instituciones en el reparto, control y gestión de las mismas. Estas ayudas directas solo pueden ser viables y cumplir su objetivo real si se ajustan a la realidad socioecónomica navarra. Y no debemos olvidar que el Estado solo aportará a la Comunidad Foral recibe 68 de los 11.000 millones del decreto convalidado el jueves. Por no hablar de las 25.000 pymes navarras que quedan excluidas de las ayudas. Las apelaciones públicas –y a buen seguro privadas– realizadas en los últimos días al Gobierno Sánchez desde diversas instituciones y partidos han sido respondidas con vaguedades y no han aclarado el panorama ni explicaciones por la insuficiencia de los fondos. Urge, por tanto, más información, concreción y decisión acorde a criterios propios de un sistema de cogobernanza real en la gestión.