Mesa de Redacción

Trampas al solitario

09.02.2020 | 14:58
Joseba Santamaría, director de Diario de Noticias.

Al PSN le han puesto delante de su camino desde Madrid la zanahoria del veto a EH Bildu y se la está comiendo. O eso, o se encuentra cómodo instalado en la excusa de esa presión y así elude su responsabilidad política de buscar acuerdos de mayoría progresista y plural en los ayuntamientos de Navarra. El veto no sólo es antidemocrático -el diálogo político es una clave de la democracia-, también es falso y no se corresponde con la realidad social, política e institucional de Navarra. Ni siquiera con la actitud política del propio PSN. Y tampoco del PSE en la CAV, o del PSOE en el Congreso. La propia Esporrín que ahora se llena la boca echando mano de la palabra ética para justificar su negativa a dialogar, ni siquiera a reunirse con Asiron, ha negociado y acordado con él mismo y con EH Bildu proyectos clave en el Ayuntamiento de Pamplona. Y ha hecho alarde político de esos acuerdos. Su actuación de ahora es una mera pose, una vía de escape para intentar ocultar que su actitud facilitará hoy la elección de Maya como alcalde de Iruña. O la entrega de ayuntamientos importantes como Estella-Lizarra, Burlada o Barañáin, incluso Egüés, donde el voto del PSN posibilita una alcaldía de Geroa Bai, a las derechas. Cuando menos, contradictorio. Siguen tomando por tontos a los ciudadanos. También es absurdo y contradictorio que el PSOE se lo exija a los socialistas navarros, cuando los votos de EH Bildu en el Congreso avalaron la moción de censura de Sánchez a Rajoy y nadie le hizo ascos a aquel apoyo. Y hace pocas semanas, el mismo Sánchez pidió el voto a Otegi en el Congreso apara aprobar los decretos sociales de los últimos meses de su mandato anterior. No vale hacerse trampas al solitario y menos hacérselas a los navarros y navarras. Los vetos son siempre interesados, forman parte de la estrategia política de la derecha que dice con quién se puede hablar y pactar y con quién no mientras ellos campan de la mano de la ultraderecha de Vox copando cada vez más poder territorial local y autonómico. Si el PSN sigue mirando al dedo que le señala Esparza con ayuda de Ciudadanos y PP y los medios más conservadores, puede ocurrir que acabe perdiendo la imagen de la luna.