recientemente las empresas del sector de la Gestión Deportiva de Navarra nos hemos expresado públicamente para transmitir nuestra preocupación ante la decisión de algunos ayuntamientos navarros que están modificando la forma de gestionar parte de sus servicios públicos, asumiéndolos a través de sociedades municipales.

En primer lugar, queremos transmitir que respetamos la decisión de las corporaciones que optan por una gestión directa de sus instalaciones deportivas aclarando, eso sí, siempre que atiendan y cumplan los criterios que se nos exigen a nuestras empresas en los pliegos de contratación pública. Básicamente nos referimos a la eficacia demostrada a lo largo de nuestra dilatada experiencia en alcanzar los objetivos que establecen los propios ayuntamientos a través de una gestión lo más eficiente posible de los recursos económicos, materiales y humanos.

En segundo lugar, queremos subrayar que la gestión de las instalaciones municipales es siempre pública, ya sea a través de una gestión indirecta, resultante de la oferta más adecuada a través de concurso público, o directa, donde es el propio ente municipal quien asume la gestión a través de una sociedad mercantil pública. Por lo tanto, hablar de privatización, en este sentido, lo vemos alejado por completo de cualquier discusión.

Comenzamos aclarando este hecho a raíz del artículo publicado por el alcalde de Aoiz, Unai Lako, el pasado 13 de mayo, en esta misma sección, enumerando una serie de indicadores que habrían llevado a ese Ayuntamiento a optar por una gestión directa de sus instalaciones deportivas municipales ante la aparente ineficiencia en la gestión de la empresa adjudicataria en su momento.

En el escrito se argumentaba que se prescindió de la empresa gestora precisamente por lo desorbitado del déficit de las instalaciones. Resulta conveniente aclarar que el Ayuntamiento aprobó en la previsión de la cuenta de explotación de sus presupuestos para las instalaciones deportivas de Aoiz un déficit de 100.000 euros para el año 2010 y se ejecutó en 94.954 euros, con entera satisfacción del Ayuntamiento. En cualquier caso, la empresa no recibió en concepto de déficit, ni se aproximan a ella, la cifra dada en su artículo (282.000 euros ese año).

De cualquier manera, tanto las previsiones como las cuentas de explotación se encuentran presentadas en el Ayuntamiento de Aoiz en sus respectivos ejercicios con la conformidad del mismo por haberse ajustado fielmente a las previsiones, incluidas las del ejercicio 2012 (año en que el Consistorio asume la gestión directa de las instalaciones) con un cierre de solamente 64.000 euros de déficit por los reajustes realizados aprobados por el propio Ayuntamiento.

En cuanto a las facturas emitidas al Ayuntamiento de Aoiz, unos 45.000 euros al año, se refieren a las actividades impartidas, donde el propio Ayuntamiento recibía los ingresos de los usuarios, por lo que no se puede hablar de déficit sino todo lo contrario, la empresa, previamente acordado con el Ayuntamiento de Aoiz, solamente facturaba el coste de los monitores que impartían las actividades quedando el posible beneficio diferencial en el Ayuntamiento. Sobre las reparaciones efectuadas por el Ayuntamiento en el citado artículo, señalar que hacen referencia a obras mal ejecutadas e instalaciones deficientes en origen de su construcción, en ningún caso derivadas del adjudicatario de la gestión.

No obstante, y más allá de casos concretos, desde la Asociación de Empresas de Gestión Deportiva de Navarra nos parece conveniente aclarar que son los propios ayuntamientos quienes establecen a las empresas que realizan una gestión pública indirecta el control y aprobación de los presupuestos y cuentas anuales de cada ejercicio, la dirección en las inversiones, las actividades a realizar, los programas, horarios y tarifas oficiales,? siendo la adjudicataria la responsable de cumplir fielmente esos objetivos con transparencia y de la manera más eficiente posible. Y es labor del Consistorio velar porque se cumpla con ese cometido. En definitiva, se trata de nuestra misión en la sociedad, que viene avalada por una dilatada experiencia y resultados demostrados, y eso es lo que demandamos, que sea tenido en cuenta como un modelo eficiente de gestión pública.

El autor es miembro de la Junta de la Asociación de Empresas de Gestión Deportiva de Navarra (Agedena)