La ikurriña: 125 años después

09.02.2020 | 19:53

la ikurriña es la bandera de los vascos y fue diseñada por los hermanos Sabino y Luis Arana e izada por primera vez en la inauguración del primer batzoki, en Bilbao, un día 14 de julio del año 1894. El encargado de hacerlo fue Cariaco de Iturri, un antiguo carlista, que fue convencido por Sabino Arana de las nuevas ideas nacionalistas.

La anchura de las cruces era, según lo apuntaran los Arana, de veinticinco centímetros, es una bandera con fajas rojas exteriores de cuarenta centímetros cada una, otras dos verdes interiores de 10 centímetros y una blanca en el medio de veinte centímetros.

Hay muchas explicaciones sobre el origen y diseño de la bandera vasca (ikurriña), pero la más sencilla es la siguiente: el rojo representa al pueblo, el verde a las leyes, y el blanco, que está por encima de todo, a Dios.

En principio la bandera fue solamente para Bizkaia (uno de la siete territorios históricos vascos) y así los dispusieron los hermanos Arana. Cabe destacar, que Sabino Arana fallecerá en el año 1903 y que, posteriormente, en la Asamblea General del Partido Nacionalista Vasco (PNV), la ikurriña preside la misma. A esta altura, la ikurriña ya había sido adoptada por otro herrialde vasco: Gipuzkoa.

Fueron estos los años de la expansión de la bandera vasca, que poco a poco fue adoptada en todos los herrialdes vascos.

El primer gobierno vasco de José Antonio Aguirre y Lekube (1936-1937) reconocerá oficialmente la bandera vasca, junto al himno y el escudo. Cuando finaliza la Guerra Civil, la ikurriña será prohibida por el régimen franquista y, en consecuencia, quien la enarbole correrá el peligro de ofrendar su vida, en esta acción patriótica.

En nuestra patria, Argentina, la ikurriña ondeaba en una estancia de Maipú (provincia de Buenos Aires), desde el año 1903, junto a la bandera de Argentina. Nuestras casas vascas en la diáspora admiten la ikurriña como única bandera vasca junto a la enseña argentina, en el convencimiento de que los vascos somos una nación y tenemos derecho a nuestra autodeterminación.

La bandera vasca (ikurriña), ha sido prohibida en diferentes oportunidades, como un intento de avasallar las señas particulares de nuestra nación. Aún hoy, en el siglo XXI, amparándose en la Ley de Símbolos, el Gobierno central prohíbe que la ikurriña flamee con libertad en las balconadas de los ayuntamientos y otras instituciones vascas. En tal sentido, como un homenaje a todos aquellos que dieron su vida por la bandera vasca, nosotros debemos redoblar nuestros esfuerzos militantes para garantizar que nuestro pueblo-nación pueda cristalizar sus derechos soberanos, y así poder asegurar que nuestra bandera vasca pueda flamear en cada lugar de nuestra patria y de la diáspora, arropada por los vientos de libertad, que cruzan desde los tiempos nuestra patria, Euskal Herria.

Observatorio de Naciones Sin Estado (ONSE). Universidad Nacional de La Plata/Argentina