Osasuna no frenó su preparación pese a las fechas señaladas y se entrenó tanto en Nochevieja como en Año Nuevo en El Sadar y en las instalaciones de Tajonar, manteniendo la rutina de trabajo con el foco puesto en el próximo compromiso liguero.
La gran novedad de estas sesiones fue la vuelta de Aimar Oroz, que se reincorporó al trabajo con el grupo tras superar un proceso vírico que le había mantenido apartado en los últimos días. El centrocampista navarro completó el entrenamiento del jueves con normalidad, dejando atrás las molestias y dando un paso importante de cara a estar disponible para el siguiente partido.
Además, Becker se unió al grupo tras incorporarse más tarde a la dinámica del equipo debido a un problema personal, aunque este año nuevo no ha podido entrenar por otro proceso vírico. Las sesiones estuvieron orientadas a la activación física y al trabajo con balón, combinando ejercicios de intensidad con tareas tácticas, en un ambiente marcado por la seriedad y la concentración pese a las fechas festivas. La recuperación de efectivos supone una noticia positiva para Osasuna en este arranque de 2026.
Ahora queda ver si existe el trasvase de buenas noticias a los resultados en el campo.