Europa como oportunidad

09.05.2020 | 01:21

"La paz mundial no puede salvaguardarse sin un esfuerzo creador equiparable a los peligros que la amenazan", declaró tal día como hoy, hace 70 años, Robert Schuman, que con su famosa declaración dio origen a lo que hoy es la Unión Europea. Celebramos las siete décadas de construcción europea afrontando un nuevo reto, esta vez la salida de una pandemia. Parafraseando a Schuman, podemos afirmar que esta nueva crisis no podrá superarse sin la adopción de unas medidas equiparables a los peligros y desafíos que conlleva las consecuencias de la COVID-19.

Europa ha cambiado mucho en este tiempo. A ese mercado común inicial, se han unido proyectos como el programa Erasmus que han ido construyendo una ciudadanía cada día más europea. Además la Unión se ha dotado de una estructura, unas competencias y una organización que ha hecho posible, en este momento, la adopción de numerosas medidas frente a la COVID-19 en tiempo récord y en diversos ámbitos. Así a mediados de marzo la Comisión Europea destinó 3.000 millones de euros para financiar el Instrumento para la Prestación de Asistencia Urgente en la Unión y la reserva común de equipos médicos rescEU. Se han movilizado 114 millones de euros de apoyo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y una partida específica de 15 millones de euros al Instituto Pasteur en Dakar (Senegal). Se han movilizado 380 millones de euros por la UE para desarrollar vacunas y nuevos tratamientos. Y mediante el mecanismo de Protección Civil de la Unión se ha repatriado a más de 65.000 ciudadanos/as de la UE en 262 vuelos (algunos de ellos de Navarra). Recientemente la Unión Europea ha aunado fuerzas con sus socios mundiales para poner en marcha una iniciativa de donación en la que de momento, donantes de todo el mundo han asumido compromisos por un valor de 7.400 millones de euros.

En lo que respecta a medidas económicas, la cantidad total movilizada hasta el momento es de alrededor de 3,4 billones de euros. Dentro de este apartado, el que ahora despierta más interés, podemos destacar las normas temporales sobre ayudas estatales, el programa de compras de emergencia frente a la pandemia de 750.000 millones de euros del BCE, las directrices sobre control inversiones extranjeras directas, el Fondo de Solidaridad de la UE, e, instrumento SURE para protección del empleo, o las medidas de liquidez para ayudar a pymes afectadas, enmarcadas Iniciativa de Inversión de Respuesta de Coronavirus. Desde la Dirección General de Acción Exterior hemos publicado una guía explicativa de todas estas medidas.

Como también hemos puesto en marcha otras medidas que palien estos efectos, atendiendo y ayudando a retornar a más de 200 navarros/as a los que la crisis había sorprendido en el extranjero, en situaciones todavía algunas sin resolver. Además, hemos preparado una convocatoria de ayudas para personas con dificultades económicas y que deseasen retornar a Navarra. Y hemos trabajado en conjunto con Aquitania y Euskadi para impulsar casi medio millón de euros en ayudas que ayuden a superar los efectos de la COVID-19 en el marco de la Eurorregión. Y en el plano institucional, hemos solicitado al Gobierno central la apertura de la frontera, que ha tenido especial incidencia en el comercio transfronterizo (da trabajo a casi 2.000 navarros/as) y hemos reclamado ante el Comité de las Regiones el impulso decidido de Unión Europea en la lucha contra la crisis de la COVID-19.

Porque son momentos de buscar, ahondar, profundizar en espacios que palien los efectos de la triple crisis, sanitaria, económica y social que nos afecta. Y por eso, espacios como la Eurorregion, y Europa, son, más que nunca, una oportunidad para Navarra. Así lo hemos entendido impulsando en los últimos años el alineamiento de las políticas del Gobierno de Navarra con las estrategias de la Unión Europea. La estrategia de Especializacion Inteligente, la Hoja de Ruta del Cambio Climático o la novedosa Ley Foral de Residuos, sitúan a Navarra en primera línea del camino elegido por la UE para los próximos años basado en dos pilares fundamentales, el Green Deal, o Plan Verde, y la digitalización. Así lo hemos podido contrastar en las entrevistas que esta semana hemos mantenido con altos responsables de la UE.

Líneas que vertebran el Plan Reactiva/Nafarroa Suspertu 2020-2023, que esta semana ha iniciado sus trabajos tras ser aprobado por el Gobierno de Navarra. Un plan que persigue superar la crisis provocada por la COVID-19, construyendo un nuevo modelo económico y social que fomente nuevas fórmulas de prosperidad y también un nuevo sistema de gobernanza público con nuevos liderazgos, valores y formas de actuar, que impulsen la calidad democrática y la participación ciudadana. Los tres pilares del plan son progreso, cohesión e innovación, y nuestro alineamiento con Europa es un eje transversal. El plan aspira a posicionar mejor a Navarra en el mapa de la competitividad europea en base a un modelo de desarrollo territorial sostenible e integrador que dote a Navarra de una mayor cohesión interna y mejore su resiliencia para afrontar los nuevos retos globales. Vinculamos la lucha contra la COVID-19 con la Agenda 2030 de Naciones Unidas y el Pacto verde que está impulsando la UE. Por último, desde el ámbito competencial del Departamento de Relaciones Ciudadanas, impulsaremos la acción exterior, monitorizando programas y ayudas europeas y contribuyendo a alinear nuestras políticas con los planes de impulso y estrategias de la Unión Europea.

El pensador alemán Jürgen Habermas afirma que "hay una grotesca desproporción entre la influencia profunda que la política europea tiene sobre nuestras vidas y la escasa atención que se le presta en cada país". Celebramos el Día de Europa siendo conscientes de ello y también siendo conscientes de sus defectos y carencias, pero también desde la convicción más profunda que ni esta crisis ni los desafíos mundiales pueden ser afrontados desde la soledad, sino fomentando la coordinación, los valores democráticos de participación y la adopción de medidas colectivas, algo que está en el ADN de esta nueva Europa.

La autora es consejera de Relaciones Ciudadanas / Herritarrekiko Harremanetarako Kontselaria