La semana pasada, en el Ayuntamiento de Etxauri, se presentó públicamente el macroproyecto fotovoltaico que el propio consistorio (gobernado por EH Bildu) y un promotor privado llevan años preparando, al mismo tiempo que presentaban alegaciones contra otros macroproyectos en la zona. Todo ello se ha hecho sin respaldo vecinal ni transparencia. El plan contempla la instalación de unos 80.000 módulos fotovoltaicos en la parte alta de Sarbil, bajo el Cabezón de Etxauri, ocupando unas 62 hectáreas de monte, el equivalente a unos 100 campos de fútbol.

Durante la asamblea se vertieron afirmaciones falsas, imprecisas y deliberadamente confusas. Se dijo que una ley obliga a los municipios a reservar terreno para este tipo de instalaciones, cuando eso no es cierto. El Ayuntamiento evitó posicionarse claramente, escudándose en que no tiene competencias, cuando él mismo presentó alegaciones sobre los destrozos medioambientales que acarrearía el proyecto en 2022, que siguen vigentes. Más adelante, se afirmó que la cooperativa Goiener estaba metida en el proyecto, algo que la propia entidad ha desmentido a los firmantes de esta carta.

Todo ello se presentó envuelto en un discurso de progreso que, lejos de responder a las necesidades del valle, encubre un negocio privado estimado en más de 40 millones de inversión, con previsión de hasta 250 millones de ingresos en 25 años. Un negocio que se haría a costa de destrozar el monte Sarbil y de quitarle al pueblo el derecho a decidir si el Gobierno acaba declarando el proyecto de “interés público”. No nos dijeron que detrás del impulso de este proyecto está el partido político EH Bildu y su cambio de 180º en política energética, apoyando macroproyectos industriales y centralizados, alejados de la ciudadanía y del sentido común. Tampoco nos dijeron que en el valle de Etxauri ya generamos electricidad con fuentes renovables, principalmente con la central hidroeléctrica en Ibero y en Etxauri, además de todas las instalaciones de autoconsumo individual y compartidas instaladas en los tejados. Se presenta como parte de una transición energética sostenible, con gobernanza compartida, ecológica y de kilómetro cero. No hay gobernanza compartida cuando las decisiones se toman sin transparencia, sin debate y basándose en mentiras y afirmaciones falsas. No es ecológico industrializar 62 hectáreas de monte, con los riesgos que ello conlleva para el suelo, el agua y la biodiversidad. Y desde luego, no es de kilómetro cero una instalación que inyectará la energía en Orkoien para su venta a grandes consumidores.

Invitamos a todas las personas y colectivos que se oponen a este proyecto a participar en la asamblea popular que se celebrará el viernes 14 de noviembre, a las 18.30 horas, en el Ayuntamiento de Etxauri, para coordinar una respuesta conjunta y defender entre todas y todos el futuro de nuestro territorio.

Por sentido común y por respeto a nuestra tierra, Sarbil errespetatu.

* Firman esta carta: Xabier Izkue Yoldi, Ángel Lazcano Imaz, Leire Genua Mutuberroa, Xabier Alonso, Hodei Goñi Hernández, Sahel Oloriz Urteaga, Maite Lazcano Arasco, Gorka Caperochipi Moral, Anabel Durán González, David Neri Eugui, Cecilia Brooijmans, Esperanza Marcaide , Asier Izu, Aimar Aldatz, Idoia Saralegi, Zuriñe Linazasoro Iturgaiz, Maialen Lezeaga Monreal, Jose Luis Goñi Urrutia y Asun Izquierdo Iñarra