Juan Carlos I, en su escudo heráldico, sigue manteniendo simbología de la dictadura franquista. Pero ha habido un intento continuado de las instituciones para silenciar este hecho.

Quien desee ver el blasón del rey emérito, puede hacerlo en la página web de la Casa Real. Una vez ahí, la búsqueda es sencilla: Casa Real / La Familia Real / S.M. el Rey Don Juan Carlos / Armas de su Majestad el Rey. Es el que aquí se reproduce.

El escudo del rey emérito sigue ostentando simbología de la dictadura. El 20 de abril de 1937 Franco promulgó el Decreto de Unificación. Debido a él, se procedió a la fusión de los dos principales partidos políticos que apoyaron la sublevación: FE de las JONS y la Comunión Tradicionalista. El nombre de la organización resultante fue Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalistas (FET y de las JONS). Como era demasiado largo, posteriormente recibió la denominación de Movimiento Nacional.

En consonancia con ello, cuando Juan Carlos de Borbón y Borbón fue designado príncipe de España, le fueron aplicados también los elementos formales del régimen. El decreto nº 814/71, de 22 de abril de 1971 aprobó su blasón. El texto del decreto precisa que “como símbolos del Movimiento” se incluyen la cruz de Borgoña, el yugo y las cinco flechas.

El 22 de noviembre de 1975, dos días después de la muerte de Franco, fue proclamado rey, con el nombre de Juan Carlos I. Con dicho motivo, en el escudo la corona de príncipe fue sustituida por la real.

El Real Decreto 1511/1977 (publicado en el BOE nº 156, de 1 de julio de 1977), aprobó el Reglamento de Banderas y Estandartes, Guiones, Insignias y Distintivos. Por lo que se refiere al “Guión de su Majestad el Rey”, reproduce la cruz de Borgoña, el yugo y las flechas. Las cita también en la descripción. Pero a diferencia de lo que hace con los cuarteles (y de lo que hizo en su día el decreto 814/71), no señala ahora qué es lo que simbolizan.

La bandera de España está descrita en la Constitución de 1978. Sin embargo, las fuerzas políticas tardaron años en consensuar el nuevo escudo (por ello en los primeros ejemplares de la Constitución figura aún el escudo franquista).

La Ley 33/1981, de 5 de octubre, aprobó el nuevo escudo de España, que sigue vigente. Teniendo en cuenta que nos hallamos en una monarquía constitucional, ese hubiera sido el momento para que el de Juan Carlos I prescindiera también de los símbolos alusivos al Movimiento Nacional. Pero esto no sucedió. Ignoro qué tipo de cálculos se realizaron para considerar que le beneficiaba más esa posición. El rey siguió utilizando su blasón con normalidad. Así figura, por ejemplo, en el escudo de piedra que hay en la fachada de la catedral de la Almudena de Madrid, que fue consagrada el año 1993. 

Me referí a todo ello en un artículo publicado el año 2006, en el volumen XII de la revista Emblemata, editada por la Institución Fernando el Católico. Además, el escudo estaría afectado por la Ley 52/2007, de 26 de diciembre (comúnmente conocida como de la Memoria Histórica), que establece:

Artículo 15. Símbolos y monumentos públicos.

1. Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas.

(...)

3. El Gobierno colaborará con las comunidades autónomas y las entidades locales en la elaboración de un catálogo de vestigios relativos a la Guerra Civil y la dictadura a los efectos previstos en el apartado anterior.

Ha habido intentos de negar ese carácter franquista del símbolo. Dieron una charla al respecto en una entidad dedicada a la heráldica. Pero su autor no escribió un artículo, de forma que la argumentación pudiera ser examinada y, en su caso, rebatida. De hecho, las instituciones han mantenido una especie de muro de silencio sobre el tema. Es difícil franquearlo. Fue una excepción DIARIO DE NOTICIAS DE NAVARRA, que en 2008 me publicó un artículo de opinión al respecto. 

Son hechos conocidos por las principales fuerzas políticas. En mayo de 2008, en el Congreso de los Diputados, don Joan Herrera Torres  (Iniciativa per Catalunya -Les Verds) preguntó al Gobierno. Europa Press indicó que éste declinó dar respuesta, dando a entender que el escudo del monarca de la dinastía borbónica no es es su competencia. El año 2013 volvió a preguntar sobre esta cuestión el diputado don Jon Iñarritu García (Aralar), indicando que el símbolo vulneraba la Ley 52/2007. La respuesta la dio el presidente del Congreso, Jesús Posada Moreno, el 5 de noviembre). Tras señalar que, conforme al artículo 56.3 de la Constitución “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”, concluye indicando que la pregunta versa sobre “...una materia no susceptible de control parlamentario, y, en este sentido, la Mesa acordó su inadmisión”.  

Lógicamente, el escudo de armas de Felipe VI (Boletín Oficial del Estado de 21 de junio de 2014), no contiene ninguno de estos elementos.