Las luchas vocacionales por reivindicar casi siempre tienen su origen en lo emocional y cuando me plantee hacer este escrito muchas ideas me venían a la cabeza desde la rabia, la impotencia por cómo se ha gestionado, y la injusticia que se va a llevar a cabo.
Os pongo en antecedentes, proyecto comedor social por parte del Ayuntamiento de Ansoáin. Proyecto, sin duda, muy interesante que consiste en poder gestionar y administrar comida saludable que cumpla los requisitos de km 0, saludable y sostenible, a grupos de Ansoáin, como son las personas mayores y el alumnado de la ikastola Ezkaba. Hasta aquí todo perfecto. El problema viene cuando quieren gestionar también la Escuela Infantil, centralizando todo el proceso de cocinado desde la ikastola, lo cual implicaría quitarnos nuestra cocina.
Digamos que cualquier persona experta en la infancia sabe y defiende la importancia y la lucha que ha existido por tener cocina y personal de cocina propio en las escuelas infantiles, en donde las niñas y niños no solo aprenden a comer sano o normas de convivencia en el comedor, sino que aprenden a entender que la cocina, como espacio, es tan necesario como el aula de psicomotricidad o el patio. Porque no solo valoramos el resultado final, con el plato en la mesa y comiendo sano, valoramos todo el proceso que conlleva este resultado, y consideramos que deben entender el significado y la importancia de tener una cocina propia donde puedan observar cómo y quién crea esos menús, debiendo ser, como recalcaba Loris Malaguzzi, experto pedagogo en primera infancia, una cocina transparente que haga que ese aprendizaje y esas experiencias respecto al momento de la comida tengan también su proceso de observación y vivenciación, a través de los cinco sentidos. Siendo incuestionable que el personal de cocina es tan necesario como el personal de limpieza o personal educador. Y todas las personas somos parte de un equipo que vela por el buen desarrollo global de las niñas y niños en sus primeros 3 años de vida.
Porque la cocina sí importa y la Escuela Infantil como servicio de calidad para el pueblo de Ansoáin también importa, por tanto, dejemos que continúe su labor educativa tal y como viene haciéndolo desde hace 47 años, y de la mano de este proyecto de comedor social, pero desde nuestra cocina y en nuestra escuela infantil.
La cocina de la Escuela Infantil ¡me importa!
Haur eskolako sukaldeak garrantzia du!