El portero de Osasuna encajó tres goles, pero evitó una derrota más abultada ya que se mostró realmente acertado. Ricardo había dicho durante la semana que es un gran aliciente enfrentarse al mejor equipo del mundo y, llevado por esa motivación, cumplió con las expectativas con grandes intervenciones. Especialmente atinado se mostró ante varias ocasiones de Villa, que evitó que marcara. Camino de los 39 años, Ricardo está a una gran altura, incluso en las tardes más desafortunadas para los suyos.

El central de Osasuna es elegido para esta sección como reflejo de las desgracias de una defensa muy desafortunada ante el Barcelona. Los zagueros fueron incapaces de detener el gran juego ofensivo de los delanteros blaugranas y ofrecieron demasiados metros de distancia para futbolistas de un grandísimo nivel. Flaño fue rebasado con absoluta autoridad por Messi en la jugada del segundo gol, pero el argentino se coló entre los dos centrales con demasiada facilidad. Muchos deben mejorar.