Rosell se echa todas las culpas
El presidente asume la responsabilidad y errores en la gestión del viaje a Pamplona La Federación reconoce que propuso aplazar el partido al domingo, pero que Osasuna se negó al cambio
barcelona. El presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, envió ayer una carta a los socios y aficionados, a través de la página web de club, en la que asume toda la responsabilidad y los errores que pudieron cometer en el viaje a Pamplona. El Barcelona, argumenta el club, estuvo a expensas de la información que recibió de Aena y de la Federación, hasta el punto que la expedición no pudo viajar en avión y el organismo federativo, después de apuntar un posible aplazamiento, obligó a los barcelonistas a desplazarse con la amenaza de perder los tres puntos.
"Asumo toda la responsabilidad de lo que sucedió en las horas previas al partido. Dirigí las gestiones con la Española y es mía toda la responsabilidad que de ello se derive", señala el mandatario, que se ha animado a enviar el comunicado después de "leer y escuchar comentarios en los que se criticaba" su "falta de previsión y estrategia de comunicación".
Además, Rosell también ha emprendido esta acción después de observar cómo reaccionaba el entorno, donde considera que se ha interpretado que se ponía en duda su "actuación como club para gestionar la crisis de ayer (por el domingo)".
"Creí en la palabra de los dirigentes de la Federación Española y en la de los rectores de Aena. A pesar de los errores, siempre lo hice por encima de todo pensando en los intereses del Barça. De todo ello, sacaremos conclusiones en un futuro", añade. "Acepto y entiendo que se critique mi gestión, pero me rebelo ante las injusticias. Y es injusto quien acusa a nuestros ejecutivos y al entrenador de no querer viajar a Pamplona, si no era en avión". Rosell subraya que la idea de que el Barça sólo quisiera viajar en avión es "falsa, injusta e inaceptable". "Todas las decisiones les adopté o las autoricé yo", insistió.
jorge pérez, otra vez La Federación Española de Fútbol admitió que comunicó al Barcelona que el partido se aplazaba al domingo a las 17:00 horas, pero que posteriormente, ante la negativa del equipo navarro, rectificó y obligó al conjunto catalán a viajar. Así lo confirmó Jorge Pérez, secretario general de la RFEF, en declaraciones a RAC1. "Fue iniciativa de la Federación aplazar el partido, pero queríamos que se jugase el fin de semana. Pero Osasuna nunca estuvo de acuerdo", dijo.