pamplona. Con el tiempo suficiente para digerir como es debido la derrota del sábado contra el Barcelona, y con los últimos ecos del rocambolesco viaje hasta Pamplona de Pep Guardiola y los suyos revoloteando todavía por el ambiente, Osasuna comenzó ayer a preparar el partido de Valencia con la idea de materializar en puntos las buenas sensaciones que dejó el equipo en su última salida a Bilbao y abandonar de una vez por todas la racha de malos resultados que los rojillos cosechan fuera del Reyno desde hace casi un año.
Y lo tendrán que hacer sin Camuñas, porque el delantero madrileño, que el sábado tuvo que abandonar el partido en la primera parte tras sufrir un pinchazo, tendrá que estar de baja entre cuatro y seis semanas después de que la resonancia magnética a la que se sometió ayer detectara una rotura de grado I-II del recto anterior del cuádriceps izquierdo.
La lesión es diferente a la que le mantuvo alejado de los terrenos de juego más de un mes tras lesionarse en Riazor (microrrotura en el bíceps femoral izquierdo), pero con un tiempo de convalecencia muy similar, por lo que podría reaparecer ante el Sevilla (2 de enero, en casa ante el Getafe (9 de enero) o en Villarreal el 16, cuando terminará oficialmente la primera vuelta del campeonato.
adiós a la variante Una baja sensible para Camacho, que ante las bajas de Pandiani y Aranda parecía que había encontrado una variante interesante al situarle como único referente en punta en San Mamés. No debió disgustarle al entrenador el resultado porque ante el Barça le colocó en la misma posición, aunque la nueva lesión del madrileño le obligará a trastocar todos los planes.
Damiá también está descartado para jugar en Mestalla por culpa de la microrrotura en el biceps femoral izquierdo que sufrió en el partido ante el Athletic de Bilbao.
La buena noticia que dejó el primer entrenamiento de la semana para Camacho es que las pruebas realizadas a Aranda, que se lesionó el 21 de noviembre en el partido ante el Sporting, indican que la evolución es buena y no se descarta que pueda llegar a tiempo para jugar en Valencia. El hecho de que el partido se dispute el próximo lunes puede ayudar a Aranda a recuperarse mejor de su microrrotura del sóleo izquierdo, si bien no es descartable que se opte por una decisión más conservadora teniendo en cuenta que dentro de quince días el Zaragoza tiene que visitar el Reyno.
Monreal y Vadocz, que también aparecían ayer en el parte médico, por una sobrecarga en el caso del primero y una lumbalgia en el caso del centrocampista húngaro, no parece que vayan a tener mayores problemas para estar listos para el choque en Valencia.
semana atípica de trabajo Ninguno de ellos completó la sesión de entrenamiento de ayer en Tajonar con la que la plantilla comenzó a preparar el partido del lunes, aunque sí hicieron carrera continua y rondos. El resto tomó parte en un partidillo de nueve contra nueve en el que Camacho situó con los teóricos titulares a Josetxo en detrimento de Flaño.
Tiempo habrá a lo largo de la semana para comprobar la evolución de los jugadores en una semana atípica habida cuenta de que el partido es el lunes. Por tal motivo el cuerpo técnico ha programado tres entrenamientos seguidos (martes, miércoles y jueves), con descanso el viernes y dos últimas sesiones para el sábado y el domingo, cuando el equipo emprenderá viaje en autobús hasta la capital valenciana.