El atacante malagueño salió con el partido muy avanzado, pero resultó ser el argumento ofensivo con más criterio que dispuso Osasuna en el tramo final del encuentro. Carlos Aranda le dio una vuelta de peligrosidad al equipo después de que el partido se hubiese ido espesando con la reiteración de un juego muy frontal. El ariete de Osasuna termina el año en un buen estado de forma y siendo, en estos momentos, el hombre de referencia con más luces para el juego ofensivo del equipo rojillo. Qué siga en 2011.
Se han cumplido cuatro meses de la competición liguera y el delantero serbio de Osasuna, un hombre sobre el que se depositaron esperanzas y un importante desembolso, no acaba de mostrar todo el potencial que se esperaba de él. A pesar de estar respaldado por la grada, cosa que facilita la integración, Lekic no pasa de mostrar muchas ganas, algunos detalles y poca capacidad para la resolución. Desde que comience el nuevo año, es lo que exige el fútbol, al atacante balcánico se le pedirá más. Es que el tiempo manda y el equipo le necesita.