"No puedo decir si Mourinho se equivocó en el 5-0, opinar desde fuera hace mucho daño"
pamplona. Pertenece a la vieja escuela que dejó Santiago Bernabéu, la que hizo tan grande al club blanco. Por eso, y aunque no lo dice abiertamente, no le gustan lo más mínimo algunas de las cosas que llevan tiempo pasando en el Real Madrid, como que ahora se quejen de los malos árbitros. Pero Mourinho es un recién llegado y no tiene ni la memoria ni los referentes de otros. José Antonio Camacho lo sabe, los demás también.
¿Piensa que la diferencia entre los clubes grandes y pequeños es una mera cuestión de números?
Sí y la principal es la económica.
¿Cree que otro equipo, por ejemplo el Sevilla de Del Nido, hubiera tenido la deferencia de esperar a Osasuna 45 minutos por un percance similar al que tuvo el Barcelona?
Sí, creo que nadie hubiera actuado distinto a como lo hicimos.
¿No da la sensación que los grandes tienen unos privilegios diferentes a los del resto?
No sé en qué aspectos. Los grandes marcan las diferencias en cuanto a los contratos televisivos y cosas de esas, pero si en vez de ser el Barcelona hubiera sido otro equipo habría pasado lo mismo. Estoy convencido.
No me resisto a preguntarle por el 5-0 del Barça al Real Madrid, ¿cuántas veces pensó que Mourinho se había equivocado?
(Se lo piensa unos instantes). Lo que pasa es que como entrenador intento respetar a los que están ahí. Cuando me pongo delante de un televisor no puedo decir lo que pienso porque para eso hay que estar ahí. Muchas veces los partidos cambian por jugadas que nada tienen que ver con el entrenador. Una cosa es cuando se está entrenando y otra cuando se ve un partido como espectador. Las opiniones de fuera hacen mucho daño.
Que su futuro dependa de que un jugador meta un gol o lo falle, ¿no hace que la profesión de entrenador sea muy ingrata?
No, lo que hay que hacer es adaptarse a las circunstancias. Hay que saber que de entrenador hace todo el mundo y que cuando se gana lo ganan todos, pero que cuando se pierde lo hace el entrenador. La gente se piensa que es muy fácil, pero es un gremio muy poco respetado.
¿Había visto jugar a algún equipo tan bien como lo hace el Barça?
El Milán en su época jugó muy bien y dio la casualidad que también tenía a los tres candidatos para el balón de oro. Muchas veces las casualidades vienen acompañadas de algo.
¿No le parece que la Liga va perdiendo interés y competitividad a pasos agigantados si los dos equipos más grandes van haciendo la diferencia cada vez mayor?
No. A todo el mundo le gusta ver al Real Madrid y al Barça y lo que creo es que la Liga española es muy envidiada. Ahora es mucho más importante sacarles un punto que antes.
Con 17 puntos a falta de tres partidos para acabar la primera vuelta, ¿el equipo está en la situación deseada según sus cálculos?
Nos faltan puntos porque hemos hecho méritos para lograrlos. Los hemos tenido, pero se nos han ido por errores propios, no por aciertos del contrario. Espero que en la segunda vuelta los obtengamos, pero lo que tengo claro es que Osasuna puede vencer a cualquiera.
¿Qué perspectivas tiene para 2011?
Vamos a estar luchando con otros 14 equipos y hay que pensar que por ahí hay muchos clubes que ya les gustaría estar como Osasuna, diez años seguidos en Primera. El objetivo es llegar sin agobios al final, pero si podemos hacer más, encantados de la vida, porque aquí no vamos a renunciar a nada si es bueno.